El núcleo de “La Buena Administración Como Noción Jurídico-Administrativa” reside en la argumentación de Matilla Correa de que la buena administración no es un añadido o un ideal a perseguir, sino una
para respaldar sus argumentos, incluyendo obras clásicas del derecho público, doctrina contemporánea, y legislación vigente. Además, el autor incorpora casos de estudio concretos que ilustran cómo se puede aplicar el concepto de buena administración en diferentes contextos, como la gestión de los servicios públicos, la administración de justicia, y la gestión de recursos naturales. Estos ejemplos son particularmente valiosos porque permiten al lector comprender cómo la buena administración se traduce en acciones y resultados tangibles. Asimismo, el libro aborda la relación entre la buena administración y otros conceptos relacionados, como la eficiencia, la eficacia, la transparencia y la responsabilidad, mostrando cómo estos conceptos están interrelacionados y cómo se pueden utilizar para mejorar el funcionamiento del aparato público.
Opinión Crítica de «La Buena Administración Como Noción Jurídico-Administrativa»
“La Buena Administración Como Noción Jurídico-Administrativa” es una obra de gran calidad, que aporta un valioso contribución al debate sobre la naturaleza y el alcance de la administración pública. La investigación de Matilla Correa es exhaustiva, rigurosa y bien argumentada, y su análisis es claro y accesible. El libro es una excelente herramienta para estudiantes y profesionales que buscan comprender el fundamento teórico y la aplicación práctica de la buena administración. Sin embargo, es importante reconocer que la obra tiene algunas limitaciones.
Una de las limitaciones es que el libro se centra principalmente en la tradición occidental del derecho público. Aunque Matilla Correa menciona brevemente algunas perspectivas desde otros contextos, podría haber una mayor exploración de las diferentes formas en que la buena administración se ha entendido y aplicado en otras culturas y tradiciones jurídicas. Otra limitación es que el libro se centra en la teoría, y podría haber una mayor atención a los desafíos prácticos de la implementación de la buena administración en la realidad. No obstante, estas son solo pequeñas críticas, y no disminuyen en absoluto el valor de la obra. El libro es, sin duda, una obra importante, y es una lectura obligada para cualquiera que se interese en el futuro del derecho público y la administración pública. Sería interesante que esta obra fuera un hito para la futura investigación jurídica en Cuba, abriendo nuevas vías de análisis y aplicación del conocimiento jurídico al contexto local.

