La narrativa de «Dorohedoro Nº 17» se desarrolla inmediatamente después de los eventos que llevaron a la desolación en la mansión de En. La situación es catastrófica: la propia En ha sido, aparentemente, consumida por la fuerza oscura que ha invadido el mundo de los magos, despojándola de su cuerpo físico y dejando atrás una escena de horror indescriptible. Shin, junto con Noi, se enfrentan al desafío de descubrir quién o qué ha provocado esta catástrofe y, lo que es más importante, cómo detenerla antes de que se extienda aún más. La búsqueda se convierte rápidamente en una carrera contra el tiempo, ya que el poder de la fuerza oscura se manifiesta de formas cada vez más impredecibles y dañinas.
En este capítulo, la esperanza surge en forma de un misterioso «Gran Cocinero» que emerge para ayudar a Shin y Noi. Este no es un cocinero ordinario; es una entidad consciente, un «fantoche con vida propia» creado para ser un compañero y aliado en esta búsqueda. El Gran Cocinero, que posee una inteligencia y capacidad de análisis sorprendentes, posee un conocimiento profundo de los secretos del mundo de los magos y es capaz de utilizar técnicas culinarias especiales para rastrear la fuerza oscura y descubrir a su origen. Su presencia aporta un elemento de humor negro y surrealismo a la atmósfera opresiva, permitiendo una ligera desconexión de la desesperación. La figura del Gran Cocinero es fundamental en el desarrollo de la trama, introduciendo elementos de fantasía y misterio que enriquecen la narrativa.
Mientras tanto, la personalidad excéntrica y descontrolada de Ebisu continúa siendo una fuente de alivio cómico, pero también de peligro. Las constantes y descontroladas ataques de risa que lo atormentan lo desorientan y lo hacen vulnerable, además de ser una distracción que, a veces, resulta útil pero en otros casos, perjudicial. Estas crisis de risa son una manifestación de su estado mental, un reflejo de la desintegración interna que sufre. Ebisu, pese a su locura, juega un papel crucial en la resolución del misterio, aunque su contribución a menudo es involuntaria. La personalidad de Ebisu se convierte en un personaje central de la historia.
El capítulo se centra en la acción de Shin y Noi, guiados por el Gran Cocinero, en su intento de identificar el origen de la fuerza oscura. Utilizando el conocimiento culinario del Gran Cocinero, el grupo rastrea la fuerza hasta un antiguo ritual mágico que se estaba utilizando para el control de la mente. Este ritual, aparentemente, fue la causa del desequilibrio que dio origen al caos, y es el punto de origen de la fuerza oscura. La investigación del Gran Cocinero revela una red de corrupción y manipulación que se extiende por toda la ciudad, involucrando a figuras poderosas y organizaciones secretas.
La búsqueda se intensifica cuando el grupo se enfrenta a los seguidores de la fuerza oscura, que son una mezcla de magos despojados de su humanidad y seres deformados por la energía corrupta. Estos enemigos son implacables y están dispuestos a hacer cualquier cosa para proteger sus intereses. La batalla es brutal y desesperada, y los personajes de Shin y Noi están constantemente al borde de la derrota. El Gran Cocinero demuestra ser un aliado valioso, empleando sus habilidades culinarias para crear trampas y distraer a los enemigos, además de proporcionar información vital sobre sus tácticas.
La trama se complica aún más cuando se revela que uno de los personajes secundarios, un espía que había estado trabajando para las fuerzas oscuras, está manipulando la situación para sus propios fines. Este personaje, al ser un manipulador experimentado, es capaz de explotar las debilidades de Shin y Noi, provocando conflictos internos y sembrando la discordia entre ellos. La traición hace que la búsqueda sea aún más difícil y amenazante, añadiendo una capa de paranoia y desconfianza a la historia. La acción está cargada de momentos de tensión y suspense, manteniendo al lector en vilo.
Opinión Crítica de Dorohedoro Nº 17
«Dorohedoro Nº 17» es, sin duda, uno de los capítulos más impactantes y satisfactorios de la serie hasta la fecha. Hayashida ha logrado crear una historia que es a la vez desesperada y esperanzadora, presentando al lector un mundo en la cuerda floja y a un grupo de personajes que luchan contra todas las probabilidades. La historia se beneficia enormemente de la del Gran Cocinero, que aporta un elemento de frescura y humor al tono general de la serie, y sirve como un catalizador importante para el desarrollo de la trama.
La escritura de Hayashida es, como siempre, excepcional. Utiliza un lenguaje visceral y descriptivo, que te transporta al mundo de Dorohedoro y te hace sentir la desesperación y el horror de los personajes. La construcción de la trama es impecable, con múltiples hilos que se entrelazan y se resuelven, sin dejar cabos sueltos ni inconsistencias. La serie logra un equilibrio perfecto entre la acción, el horror corporal, la crítica social y el humor negro, lo que la convierte en una experiencia única y memorable.
En cuanto a los personajes, la evolución de Shin y Noi es particularmente impresionante. Se enfrentan a pruebas extremas que los obligan a crecer y a madurar, lo que se traduce en un mayor sentido de responsabilidad y compromiso. La relación entre ambos personajes se profundiza aún más, fortaleciendo su vínculo y demostrando que son capaces de superar cualquier obstáculo si se apoyan mutuamente. La serie se destaca por ofrecer personajes complejos, con motivaciones claras y un buen desarrollo personal. La del Gran Cocinero es un éxito sin duda, pero la evolución personal de los personajes principales es el punto fuerte de la historia. Definitivamente recomendable para los fans de la serie, pero también para aquellos que buscan una lectura de manga intensa, provocadora y visualmente impresionante.
