La novela abre con una perturbadora llamada telefónica que rompe la aparente calma de Marcela Pieldelobo. Su padre, un hombre que la maltrató sistemáticamente durante su infancia, ha reaparecido tras la muerte de su madre. Su insistencia en que Marcela, su hija, es culpable del suceso la convierte en el eje central de una investigación que rápidamente se complica. De repente, la prioridad de Marcela no es únicamente el bienestar de su padre, sino la de las víctimas que, como ella, sufrieron las consecuencias de su pasado. Este factor, combinado con su instinto de inspectora, la pone en una situación límite y la obliga a cuestionar todo lo que ha aprendido en la academia.
Al mismo tiempo, Marcela se enfrenta a un caso policial en curso, mucho más urgente e impactante. Un bebé ha sido abandonado en un aparcamiento solitario, y las circunstancias sugieren un crimen. A esto se suma el hallazgo de un coche de alquiler siniestrado sin rastro del conductor, salpicado de sangre y con huellas de rodadas. La complejidad de estos dos casos, que parecen desconectados, la obligan a desarrollar una narrativa multidimensional que combina la investigación tradicional con un análisis psicológico profundo. La novela desentraña con maestría las motivaciones ocultas de los personajes, revelando sus secretos y oscuros deseos. La insistencia de Marcela en su intuisión y su desconfianza en las autoridades – que deciden apartarla del caso – ponen en prueba su determinación.
La trama se desarrolla con una estructura compleja y sorprendente. Lezaun utiliza el técnico de flashbacks para reconstruir el pasado de Marcela, mostrando cómo el trauma de su infancia ha moldeado su personalidad y su actitud hacia el mundo. A través de este técnica, el lector puede comprender la profundidad de su angustia y la razón por la que a menudo actúa de manera contra sentido común. La novela no se limita a presentar un simple caso criminal, sino que explora las consecuencias de la violencia familiar y la importancia de escuchar las voces silenciadas. El autor nos presenta una mujer que sabe que las órdenes son susceptibles de interpretación y que la verdad se esconde donde menos se espera.
La novela explora la relación entre el pasado y el presente, mostrando cómo las experiencias traumáticas de la infancia pueden tener un impacto duradero en la vida de una persona. Marcela Pieldelobo, traumatizada por el maltrato de su padre, se ha convertido en una mujer cautelosa y desconfiada, que prefiere actuar por su propia cuenta que por las órdenes de los superiores. Esta confrontación entre la autoridad y la inteligencia autónoma de la protagonista es uno de los elementos más interesantes de la novela. Además, el autor hace un inteligente uso de la historia personal de la protagonista para que el lector comparta con ella el trauma y la necesidad de justicia.
El caso del bebé abandonado y el coche siniestrado actúan como un catalizador para desenterrar los secretos de la familia Pieldelobo. A medida que Marcela avanza en su investigación, descubre una red de mentiras y engaños que lleva hasta los más altos ceros de la sociedad pamplonesa. La novela no solo presenta un thriller policial de gran tensión, sino que también es una reflexión sobre la memoria, el trauma y la necesidad de hacer justicia. La escena de el bebé abandonado – representada con sensibilidad y realismo – es una de las más impactantes de la novela, y la utiliza para resaltar las vulnerabilidades de la sociedad y la importancia de proteger a los más de baja edad.
Opinión Crítica de Bajo La Piel: Un Thriller con Profundidad
«Bajo la Piel» es una novela bien escrita con una trama compleja y sorprendente, que mantiene al lector en suspensión durante toda la narración. La profundidad de los personajes y la calidad de la escritura hacen que la novela sea una lectura agradable y profunda. Lezaun ha logrado crear una protagonista realista y carismática, que nos resulta fácilmente identificable. Su inteligencia y su determinación nos inspiran, mientras que su angustia y su trauma nos hacen reflexionar sobre la importancia de proteger a los más vulnerables.
La novela se distingue por su atención al detallismo y por su ambientación en el Pirineo aragonés. Lezaun utiliza de forma efectiva el paisaje para crear una atmósfera de misterio y suspense. Los descripciones de la naturaleza son impresionantes y reflejan el carácter solitario y melancólico de la novela. El autor ha logrado crear una obra que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la memoria, el trauma y la necesidad de hacer justicia. Se recomienda a aquellos que disfruten de los thrillers policiales con profundidad y caracteres realistas.
