La novela se centra en Mikel Goikoetxa, conocido como “Goiko”, un ertzain con una reputación impecable, pero también con una sombra que le persigue: el fracaso de su vida profesional. En el año 1980, durante su servicio en la policía autonómica, Goiko estuvo a cargo de la investigación de una serie de asesinatos brutales, los llamados “crímenes de la cruz flechada”, que dejaron una profunda cicatriz en la comunidad y en su propia conciencia. A pesar de sus esfuerzos y de su determinación, Goiko no pudo resolver el caso, convirtiéndolo en su única y dolorosa derrota como investigador. La presión social y la ineficacia de las investigaciones en ese momento lo persiguieron durante años, afectando su carrera y su vida personal.
Veintinue años después, en 1989, Goiko, que ahora trabaja como detective privado en Bilbao, se ve inesperadamente contactado para asesorar en la filmación de una película basada en los “crímenes de la cruz flechada”. La producción, que se lleva a cabo en su ciudad natal, le ofrece la posibilidad de revivir el caso y, quizás, encontrar la paz que tanto anhela. Sin embargo, la realización de la película, con su intrincado equipo y sus exigencias, despierta viejas heridas y lo obliga a confrontar sus errores del pasado. Consciente de la necesidad de recuperar el tiempo perdido, Goiko decide utilizar la película como coartada para volver a revisar el caso, contando con el apoyo de un joven ertzaina, Elena Iribarren, que no participó directamente en la investigación original, pero que, gracias a su perspectiva fresca, puede aportar nuevos datos y enfoques.
La película, dirigida por un joven y ambicioso realizador, se inspira en los no resueltos del caso y genera un ambiente de intriga y sospecha. El equipo de filmación, compuesto por profesionales de diversos ámbitos, se encuentra con una comunidad local marcada por el dolor y la desconfianza. Los antiguos miembros de la policía autonómica, algunos de los cuales siguen siendo testigos clave del caso, ofrecen testimonios contradictorios y crean una atmósfera de tensión y paranoia. Goiko, a través de su conocimiento profundo del caso y su instinto detectivesco, empieza a desentrañar nuevos hilos que conectan el pasado con el presente. La trama se complica cuando se descubre un oscuro secreto familiar relacionado con uno de los asesinos, revelando que la verdad es mucho más compleja y dolorosa de lo que Goiko imaginaba.
El relato se desarrolla en un Bilbao de los ochenta, impregnado de una atmósfera de tensión y desconfianza, donde la Guerra Fría y la lucha por la soberanía vasca han dejado profundas huellas. Goiko, en su intento de resolver el caso, se ve envuelto en una red de mentiras, engaños y manipulaciones. La ayuda de Elena Iribarren resulta ser fundamental para abordar el caso desde una nueva óptica, y las dos mentes, combinando la experiencia de Goiko con la frescura de una nueva generación, logran identificar pistas que habían sido ignoradas en el pasado. La joven ertzaina, al no haber sido parte de la investigación original, ofrece una perspectiva valiosa sobre los acontecimientos, ayudando a Goiko a vislumbrar detalles que ahora se ven con una nueva luz.
A medida que Goiko profundiza en la investigación, descubre que el caso de los “crímenes de la cruz flechada” está más relacionado con la intriga política y económica de la época. Se revela que algunos miembros de la alta sociedad vasca estaban involucrados en el caso, y que la investigación policial se había visto obstruida por intereses particulares. La trama se complica aún más cuando se descubre que uno de los sospechosos, que había sido exculpado años atrás, no es tan inocente como parece. La película que se está filmando, además de servir como coartada para Goiko, se convierte en un catalizador de la verdad, obligando a los personajes a reabrir viejos recuerdos y a confrontar sus propios demonios.
El desenlace de la novela, y más allá de la resolución del caso de los asesinatos, ofrece una reflexión sobre la naturaleza de la justicia, la memoria y el perdón. Goiko, finalmente, se da cuenta de que no puede cambiar el pasado, pero sí puede asumir la responsabilidad de sus errores y buscar la reconciliación con su propia conciencia. La película, al llegar a su fin, sirve como un espejo que refleja la complejidad de la historia vasca, y la relación entre los individuos y el poder. El final, inesperado y conmovedor, deja al lector con una sensación de esperanza y de la importancia de no olvidar nunca el pasado.
Opinión Crítica de Version Original
«Version Original» es una novela que destaca por su cuidada ambientación, su trama bien construida y sus personajes complejos. Abasolo logra crear una atmósfera de tensión y suspense que mantiene al lector enganchado desde la primera página. La descripción de Bilbao en los ochenta es especialmente evocadora, contribuyendo a la sensación de realismo y a la atmósfera de inquietud que impregna la historia. La novela no solo es un thriller de detectives, sino también una reflexión sobre los efectos del terrorismo en la sociedad y en la vida de los individuos.
La novela consigue mostrar un retrato creíble de la sociedad vasca de la época, marcada por la violencia política y el conflicto entre la sociedad civil y el Estado. La evolución del personaje de Mikel Goikoetxa es uno de los puntos fuertes de la obra. A lo largo de la novela, vemos cómo este ertzain, atormentado por su fracaso profesional, se enfrenta a sus propios demonios y a la necesidad de asumir la responsabilidad de sus errores. La relación entre Goiko y Elena Iribarren es un elemento interesante, creando un equilibrio entre la experiencia y la perspectiva del pasado y la de la nueva generación.
“Version Original” es una novela recomendable para aquellos que disfruten de los thrillers de detectives con una fuerte carga histórica y social. Es una obra que no solo entretiene, sino que también invita a la reflexión sobre temas como la justicia, la memoria y el perdón. La novela es un excelente ejemplo del trabajo de Jose Javier Abasolo, un autor con un estilo cuidado y una gran capacidad para crear personajes complejos y una atmósfera de suspense.

