“Tanausu: Rey de los Guanches”, obra del autor Harald Braem publicada por Verena Zech Verlag, es mucho más que una novela histórica; es una inmersión profunda en la última resistencia de los guanches, el pueblo indígena de las Islas Canarias. El libro se presenta como una narrativa vibrante que busca desenterrar y dar voz a una cultura que, hasta hace poco, ha permanecido en gran medida silenciada por la historia oficial. Braem no solo reconstruye eventos, sino que ofrece una visión de un mundo mágico, intrínsecamente ligado a la naturaleza, donde el destino del pueblo guanche está intrínsecamente relacionado con la fuerza y el carácter de su líder, Tanausú.
La novela se ambienta en un período crucial de la historia canaria, coincidiendo con el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, pero también con la conquista de las últimas islas, la Isla de La Palma, por parte de Alonso de Lugo. Esta obra busca, a través de la ficción, explorar la complejidad de este encuentro entre culturas, mostrando no solo la violencia y la opresión, sino también la resistencia y el espíritu indomable de un pueblo que luchaba por preservar su identidad y su forma de vida frente a la amenaza de la colonización. El libro invita a reflexionar sobre el impacto de la conquista y a considerar la perspectiva de aquellos que fueron, por decirlo suavemente, superados.
La historia de “Tanausu” se centra en la isla de La Palma, conocida por los guanches como Benahoare. La trama se despliega alrededor de Tanausú, un guerrero y rey de la tribu de Ácero, protector del emblemático Roque Santo, un lugar sagrado y fundamental para la identidad de su pueblo. Antes de la llegada de los españoles, Tanausú y su gente eran señores del territorio, unificando las tribus locales y manteniendo un equilibrio precario con la naturaleza. La novela describe con detalle la organización social de los guanches, basada en la armonía con el entorno y en una profunda conexión espiritual con la tierra. La descripción de sus costumbres, su arquitectura, su sistema de creencias y su relación con el mundo natural son elementos centrales en la construcción del universo de la novela.
Alonso de Lugo, enviado por los Reyes Católicos, llega a Benahoare en 1492, acompañado de tres navíos y un grupo de soldados. La llegada de los españoles desencadena una serie de acontecimientos que llevan a una escalada de tensión. Tanausú, consciente del peligro, reúne a los guerreros guanches para preparar la defensa del Roque Santo y de toda la isla. Sin embargo, la estrategia de los españoles, basada en el engaño y la traición, resulta devastadora. Un personaje clave, un intermediario, se infiltra en la tribu de Ácero, sembrando la discordia y desmoralización, lo que permite a los conquistadores tomar ventaja. La novela describe con realismo y brutalidad la atmósfera de la confrontación, donde la superioridad militar y la desconfianza se combinan para lograr la victoria de los españoles.
La caída de Tanausú es un momento crucial, no solo en la historia de la isla de La Palma, sino también en la narrativa de la novela. Tanausú es capturado y, con él, se rompe la resistencia de los guanches. La novela explora las consecuencias de esta derrota, no solo a nivel político y militar, sino también a nivel cultural y espiritual. La pérdida de Tanausú representa la pérdida de un símbolo, un líder y un guardián de la tradición. La novela se adentra en la desesperación y la búsqueda de sentido tras la destrucción de un mundo.
“Tanausu” va más allá de un relato de conquista; es una obra que se construye sobre la dualidad entre la grandeza y la tragedia. La novela explora la complejidad de la relación entre las culturas, mostrando que la conquista no es solo un acto de poder, sino también un choque de valores y creencias. La trama sigue a Tanausú mientras intenta unificar a las tribus guanches y resistir la expansión de los españoles. A través de la descripción de las estrategias militares de Tanausú, el lector puede comprender la inteligencia táctica y la determinación del guerrero.
La novela presenta una profunda reflexión sobre la naturaleza humana, explorando temas como la ambición, la traición, el honor y el sacrificio. La figura de Tanausú es el eje central de la historia, un personaje complejo y contradictorio, que lucha por defender su pueblo, pero también está atrapado en las dinámicas de poder y en las presiones de su tribu. La novela también destaca la importancia del entorno natural, mostrando cómo el paisaje de La Palma influye en la vida de los guanches y en sus acciones. El Roque Santo, con suimponente presencia, se convierte en un símbolo de resistencia y de esperanza.
La novela se distingue por su prosa cuidada y por su uso del simbolismo. Las referencias a la mitología y al folklore canario enriquecen la trama y aportan una dimensión mágica a la historia. Además, la obra destaca por su atención al detalle, recreando con precisión la vida cotidiana de los guanches y la atmósfera de la isla en el siglo XV. La novela no se limita a contar una historia, sino que invita al lector a sumergirse en un mundo perdido, a reflexionar sobre el pasado y a preguntarse sobre el presente.
Opinión Crítica de Tanausu: Rey De Los Guanches
“Tanausu: Rey de los Guanches” es, en esencia, una obra de ficción magistralmente construida que logra combinar rigor histórico con una profunda sensibilidad artística. La novela, de la mano de Harald Braem, logra un equilibrio excepcional entre la recreación de un evento histórico y la construcción de un universo narrativo rico en matices y simbolismos. La narrativa es absorbente, cautivando al lector desde la primera página y manteniendo su interés hasta el final. La calidad de la prosa y la cuidada atención al detalle permiten sumergirse plenamente en el mundo de los guanches, creando una experiencia de lectura realmente inmersiva.
Aunque la novela, no duda en presentar una visión crítica de la conquista, evitando caer en un relato maniqueísta, se mantiene fiel a las fuentes históricas, aunque la ficción, por su propia naturaleza, permite una interpretación más humana de los personajes y los acontecimientos. La obra, de la mano de Harald Braem, captura la mentalidad de los conquistadores, presentándolos como “pioneros inhumanos de la Edad Moderna”, tal como reconoció el «Tages Anzeiger Zürich». Sin embargo, la fuerza de la novela reside precisamente en su capacidad para mostrar la complejidad de la situación, presentando a los guanches no como víctimas pasivas, sino como guerreros valientes y guardianes de una cultura que quieren proteger.
“Tanausu: Rey de los Guanches” es una obra que merece ser leída y disfrutada. No solo es una narrativa interesante y emocionante, sino también una importante contribución a la historia de Canarias y a la memoria del pueblo guanche. La novela, con su estilo literario y su enfoque temático, definitivamente conquista al lector, y se recomienda a cualquier persona interesada en la historia europea, la cultura canaria o la relación entre culturas. Es un libro que ha hecho en mi caso, una lectura que me ha dejado un mensaje, «¡Enhorabuena! Así se hace comprender la historia a la gente» (Offenbach Post).

