El libro se centra en el análisis de los diversos intentos de interpretar la vida y obra de Teresa de Jesús en el contexto de un siglo XX convulso por cambios sociales y religiosos. Correa Ramón desentraña cómo la figura de Teresa, inicialmente presentada como un modelo de pureza y ascetismo, fue reinterpretada a través de lentes críticos y disidentes, en particular por su enfoque en el cuerpo y la experiencia sensual en lugar del alma y la espiritualidad. La obra destaca la importancia de comprender este cambio de perspectiva como resultado de una sociedad que cuestionaba la autoridad de la Iglesia y buscaba nuevas formas de conocimiento y experiencia.
El estudio explora la relación entre la vida de Teresa de Jesús y las corrientes intelectuales y espirituales populares de la época, como el
en la construcción de la memoria religiosa.
La obra destaca, por ejemplo, la manera en que las corrientes disidentes del siglo XX fueron capaces de re-interpretar la vida de Teresa de Jesús para expresar sus propias preocupaciones y valores. El libro demuestra cómo la figura de Teresa de Ávila se convirtió en un símbolo de resistencia contra la opresión religiosa y de búsqueda de una verdad más personal y profunda. Sin embargo, la obra no idealiza la figura de Teresa, sino que la presenta como un producto de su tiempo, sometida a las presiones y contradicciones de su época.

