Pol, el protagonista de la novela, no es un niño cualquiera. Es, ante todo, la personificación de todos los niños y niñas que miran el mundo con la curiosidad y la sensibilidad de la infancia. Desde el principio, se nos revela que Pol posee una aguda percepción del mundo que le rodea y una profunda preocupación por la injusticia y el deterioro que ve en su entorno. Su mente, rebosante de ideas y sueños, le lleva a cuestionar constantemente las normas y las convenciones sociales, lo que a menudo le mete en problemas.
en la humanidad y en la posibilidad de un futuro mejor.
«Pol» es una novela que recomiendo a todos los lectores. Es una historia que nos dejará pensando durante mucho tiempo después de haber terminado de leerla. Es una obra que nos recordará la importancia de la infancia y nos invitará a ser mejores personas. La historia de Pol nos recuerda que la resiliencia, la solidaridad y el amor son virtudes que deben ser promovidas y protegidas. Es una obra que, en una sociedad tan desconcertante como la nuestra, nos ofrece una luz de esperanza.
