El libro se presenta como una ambiciosa labor de
como un elemento clave de la identidad local. Se busca que los edificios no se vean solo como objetos de interés estético, sino que también se comprendan como testigos de la vida de las personas que los construyeron y los utilizaron a lo largo de los siglos. Al conocer la historia de cada edificio, el lector puede desarrollar una mayor apreciación por el trabajo de los arquitectos, constructores y artesanos que contribuyeron a su creación. Este enfoque promueve un sentido de orgullo y pertenencia a la comunidad.
Además, el libro aborda la importancia del
en la configuración del patrimonio arquitectónico de Benicarló. Se examinan los factores que influyeron en la construcción de los edificios, como la situación geográfica del pueblo, su economía, su religión y su administración. Se analiza cómo la influencia de la Orden de San Juan, la agricultura y el comercio moldeó la arquitectura de Benicarló a lo largo del tiempo. El autor destaca la importancia de la
de la comunidad con la preservación de su legado cultural, y ofrece una valiosa herramienta para el estudio, la investigación y el turismo cultural. Se recomienda encarecidamente su lectura a los habitantes del pueblo, a los estudiantes de arquitectura, y a cualquier persona que desee descubrir la historia y la belleza de Benicarló. Se agradece enormemente el esfuerzo realizado por el autor para rescatar de la órbita de la indiferencia edificios tan valiosos y para conectar a las nuevas generaciones con el pasado.

