La historia comienza en Londres, donde Phileas Fogg, un inglés de costumbres muy estrictas y carácter tranquilo, es miembro del club de baile «Reform Club». En una tarde de juego, Fogg desafía a sus compañeros a apostar 20.000 libras que, si logra dar la vuelta al mundo en 80 días, recibirá la apuesta. Como parte de su preparación, contrata a un joven y entusiasta pasajero llamado Passepartout, un aventurero francés con un espíritu impulsivo y una gran capacidad para meterse en líos. La apuesta se convierte así en el detonante de un viaje extraordinario que transformará radicalmente la vida de ambos personajes.
El viaje, que se inicie en Londres el 3 de noviembre de 1872, se desarrolla a través de una serie de eventos inesperados y encuentros fortuitos. Fogg y Passepartout viajan por Francia, donde se ven envueltos en una persecución por haber sido acusados de robar al profesor Von Whister, un famoso matemático. Posteriormente, continúan su camino por Italia, utilizando trenes y barcos para atravesar el estreto de Suez, permitiéndoles llegar a la India. Desde aquí, el destino los lleva por las ciudades bulliciosas de Bombay y Calcuta, donde se enfrentan a peligros y a situaciones de intriga, mientras intentan completar su misión.
El siguiente tramo del viaje es tan diverso como fascinante. Se transportan a Hong Kong y Yokohama, donde se encuentran con una cultura oriental diferente. Luego, emprenden un viaje en trineo por las montañas de San Francisco Bay Area después de una peligrosa travesía en barco por el Pacífico. Finalmente, llegando a Nueva York justo a tiempo para cumplir con su objetivo. Todo esto en solo 80 días, y con numerosos imprevistos que demuestran la complejidad y el espíritu de aventura que impulsan la narrativa.
La trama de “La Vuelta al Mundo en 80 Días” se centra en la carrera contra el tiempo que Phileas Fogg se embarca para cumplir con su apuesta. La novela se centra en los numerosos obstáculos que Fogg y Passepartout deben superar para llegar a su destino. Desde el robo del profesor Von Whister hasta los peligros de las junglas y los desiertos, la historia está repleta de momentos de tensión y emoción. La perseverancia de Fogg, aun frente a las dificultades, es un elemento central en la historia, y su relación con Passepartout, que evoluciona desde la desconfianza inicial a una sólida amistad, añade un elemento humano y conmovedor al relato.
La historia no es solo una búsqueda de un objetivo, sino también una exploración de las culturas y costumbres de diferentes partes del mundo. Verne nos transporta a lugares exóticos, donde nos presenta a personajes variados, desde nobles europeos hasta comerciantes orientales, pasando por campesinos indios y trabajadores chinos. Cada lugar visitado es descrito con detalle, con referencias a la gastronomía, la vestimenta, las costumbres religiosas y la arquitectura local. Este enfoque detallado contribuye a crear un universo literario rico y realista, que permite al lector sumergirse por completo en la aventura.
La trama está salpicada de situaciones cómicas y de momentos de intriga, que mantienen al lector enganchado. La personalidad excéntrica de Passepartout, con sus errores y su entusiasmo, es una fuente constante de diversión. Además, la figura del Profesor Von Whister, presente a lo largo de la historia, genera suspense y complica aún más la situación. La persecución policial que los persigue es un elemento constante que añade dinamismo a la narrativa. El ingenio de Fogg, al contrarrestar las situaciones adversas, es un componente clave del éxito del viaje.
Opinión Crítica de La Vuelta al Mundo en 80 Días
«La Vuelta al Mundo en 80 Días» es una obra maestra de la aventura y el ingenio, que sigue siendo relevante y cautivadora más de un siglo después de su publicación. Julio Verne, con su maestría narrativa y su capacidad para combinar ciencia y fantasía, ha creado una historia que es a la vez emocionante, divertida y reflexiva. La novela es un ejemplo perfecto de la literatura de viajes, pues no solo nos ofrece un relato de aventura, sino que también nos permite conocer de cerca diferentes culturas y costumbres del mundo. La estructura de la novela, con su ritmo trepidante y sus numerosos obstáculos, es ideal para mantener al lector enganchado.
A pesar de su antigüedad, “La Vuelta al Mundo en 80 Días” sigue siendo un libro con el que se puede conectar fácilmente. Los personajes son entrañables y sus motivaciones son comprensibles. Phileas Fogg, en particular, es un personaje que representa los valores de la diligencia, la constancia y la honestidad. Además, la novela plantea importantes cuestiones sobre la imperialismo y la expansión del colonialismo, sin ser demasiado explícitas, lo que permite al lector reflexionar sobre estos temas de una manera más sutil. Es una lectura recomendable para todas las edades, especialmente para aquellos que disfrutan de las historias de aventuras y los viajes.
“La Vuelta al Mundo en 80 Días” es un clásico de la literatura universal, que merece ser leído y releído. Es un libro que nos transporta a otra época y nos recuerda la importancia de la aventura, el coraje y la amistad. Recomendado para jóvenes y adultos que quieran sumergirse en una aventura inolvidable. ¡Un libro que no puede faltar en la biblioteca de cualquiera que aprecie la buena literatura!


