El libro “Juan José Gárate: Tiempo y Memoria” se estructura en dos bloques bien diferenciados, cada uno con un objetivo específico. El primer bloque se dedica a la
, ofreciendo un relato detallado de su vida, desde sus inicios como aprendiz en Madrid hasta su consolidación como pintor reconocido en Albalate del Arzobispo. Se analizan sus influencias, sus técnicas y sus temas, revelando la evolución de su estilo artístico a lo largo del tiempo. La obra no se limita a narrar los acontecimientos de su vida, sino que los interpreta y los contextualiza, mostrando la relación entre la vida del artista y su obra. Se presta especial atención a la relación de Gárate con otros artistas y miembros de la sociedad aragonesa de la época, revelando las tensiones y los conflictos que marcaron su vida y su obra.
La segunda parte del libro, que se centra en la
, que se manifiesta en la inclusión de una gran cantidad de materiales inéditos, como cartas, documentos notariales y bocetos. Estos materiales ofrecen una visión íntima del artista, revelando aspectos de su vida privada que, hasta ahora, eran desconocidos. Además, la obra se distingue por su capacidad para conectar la vida del artista con su obra, mostrando cómo las experiencias y las emociones que experimentó Gárate se tradujeron en sus pinturas. El autor realiza un excelente trabajo de interpretación, analizando las influencias que marcaron su estilo artístico y mostrando cómo evolucionó su técnica a lo largo del tiempo.
Sin embargo, el libro no es perfecto. Algunos lectores podrían considerar que la descripción de la obra de Gárate es un poco breve, dada la importancia de su figura. Además, sería interesante que el autor hiciese un análisis más profundo de las influencias de los pintores realistas y naturalistas en el arte de Gárate. No obstante, estas son cuestiones menores que no afectan en gran medida la valía general del libro.
En conclusión, “Juan José Gárate: Tiempo y Memoria” es una obra fundamental para cualquier persona interesada en el arte aragonés del siglo XIX y XX. Es un libro que merece ser leído y estudiado, ya que contribuye a revalorizar la figura de un artista que, hasta ahora, ha sido desconocido por la mayoría de los historiadores del arte. Se recomienda especialmente a los historiadores del arte, los especialistas en la pintura española de entresiglos (XIX-XX) y a los vecinos de Albalate del Arzobispo, que podrán aprovechar esta obra para conocer mejor la historia de su hijo más ilustre. El libro, sin embargo, es también recomendable para cualquier lector que interese por la historia del arte y la cultura española.


