El incidente que culminó en «The Suicide Show» ha dejado a Escuadrón Suicida en una situación crítica. Después de ser contratados por la Fuerza Especial X para investigar un laboratorio clandestino donde se estaban produciendo sujetos con habilidades psíquicas, la misión se convirtió en una pesadilla. La explosión resultante envió a varios miembros del equipo al limbo, incluyendo a Batman y a la propia Harley Quinn, y desató un caos que ha revelado una nueva amenaza: la aparición de seres con poderes incontrolables, producto de la manipulación genética.
La Fuerza Especial X, liderada por el pragmático y eficiente Director Stone, decide, como medida de emergencia, enviar a los miembros de Escuadrón Suicida a «Belle Rêve», una instalación de tratamiento psiquiátrico de última generación. Belle Rêve, diseñada y administrada por la Dra. Harleen Quinzel, es un lugar aparentemente tranquilo y aislado, donde se espera que los miembros del equipo se recuperen, se sometan a evaluaciones psicológicas y, lo más importante, se encuentren seguros. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja. Belle Rêve está al borde del colapso, afectado por la presencia de los pacientes –que incluyen a personajes como King Shark, Plastique, y otros reclusos con problemas mentales– y, lo que es más inquietante, por la propia Dr. Quinzel, que parece estar ocultando algo.
La Dra. Quinzel, a pesar de su reputación como una de las psiquiatras más brillantes y, a veces, más peligrosas de la ciudad, se encuentra luchando contra sus propios demonios internos. Sus métodos son controvertidos, su empatía a veces se traduce en obsesión, y su pasado, marcado por su relación con el Joker, la persigue constantemente. La evaluación psicológica que está realizando a los miembros del equipo no es simplemente un proceso de diagnóstico; es una forma de control, una herramienta para entender y potencialmente manipular sus mentes. La tensión en Belle Rêve es palpable, alimentada por los secretos, las alucinaciones y la creciente sospecha entre los miembros del equipo.
La trama se complica aún más con la aparición de una entidad psíquica, una sombra incorpórea que parece ser la fuente de los poderes de los sujetos en el laboratorio. Esta entidad se alimenta de las emociones negativas, y su influencia se extiende a través de Belle Rêve, intensificando los problemas mentales de los pacientes y creando una atmósfera de paranoia y desconfianza. A medida que los miembros de Escuadrón Suicida intentan descubrir la verdad sobre Belle Rêve y la amenaza psíquica, se ven atrapados en una red de mentiras, manipulaciones y alucinaciones.
El número se abre con una escena angustiosa en Belle Rêve, donde Harley Quinn, desorientada y atormentada por visiones, intenta encontrar a Batman, quien se encuentra sumido en un estado catatónico, incapaz de recordar su identidad o su misión. La Dra. Quinzel, con un comportamiento cada vez más errático, intenta controlarla, haciéndole creer que está siendo perseguida por el Joker, intensificando su paranoia. La tensión se multiplica cuando otros miembros del equipo, como Plastique, empiezan a manifestar habilidades psíquicas incontrolables, exacerbadas por la influencia de la entidad psíquica que acecha en Belle Rêve.
A medida que Batman comienza a recuperar fragmentos de su memoria, descubre que la Dra. Quinzel está utilizando Belle Rêve como un centro de control mental, experimentando con los pacientes para entender la naturaleza de la mente humana y, específicamente, la del Joker. A través de una serie de revelaciones impactantes, Batman descubre que la Dra. Quinzel está utilizando a los pacientes como “cuerpos de prueba” para su investigación sobre el origen de las habilidades psíquicas. El descubrimiento de que el Joker está, de alguna manera, conectado a la entidad psíquica intensifica la amenaza y coloca a Escuadrón Suicida en una situación extremadamente delicada.
La acción se centra en una intensa confrontación en los jardines de Belle Rêve, donde Batman, Harley Quinn, King Shark y Plastique luchan contraataque contra la entidad psíquica y los pacientes que han sido manipulados para que se conviertan en armas. La batalla es caótica y brutal, con efectos visuales impresionantes y un ritmo frenético. Sin embargo, el equipo se ve superado en número y poder, y se ven obligados a huir a través de las instalaciones, enfrentándose a las alarmas, los sistemas de seguridad y, lo que es más preocupante, a los propios pacientes que se han vuelto peligrosos.
En medio del caos, Batman se da cuenta de que la Dra. Quinzel está tratando de usar la entidad psíquica para revivir al Joker, manipulando su mente y obligándolo a volver a su forma original. En un momento de lucidez, Batman logra interrumpir el experimento y, en un acto de valentía, destruye la entidad psíquica, liberando a los pacientes de su influencia. El número termina con una escena impactante: la Dra. Quinzel, devastada y desorientada, queda atrapada en un estado de catatonia, su mente finalmente deshecha por la propia entidad psíquica que tanto ha buscado comprender. El futuro de Escuadrón Suicida y del universo DC queda en suspenso, con la promesa de una nueva y peligrosa amenaza.
Opinión Crítica de Escuadrón Suicida Nº 29 (Renacimiento)
“Escuadrón Suicida: Renacimiento – Nº 29: La Crisis de Belle Rêve” es, en general, una adición sobresaliente a la serie. Tom Taylor ha logrado una vez más combinar el humor negro característico de la serie con una narrativa más oscura y psicológica, explorando temas complejos y presentando a personajes que, a pesar de su origen cómico, tienen una profundidad y vulnerabilidad que los hacen extremadamente interesantes. El nivel de detalle en la construcción del mundo de Belle Rêve, con sus pasillos laberínticos, sus experimentos inquietantes y sus pacientes perturbados, es notable, y el diseño de personajes, en particular el de la Dra. Quinzel, es particularmente bueno. La representación de la locura y la manipulación mental es perturbadora y convincente, y la relación entre Harley Quinn y la Dra. Quinzel es, sin duda, uno de los puntos fuertes de la historia.
Sin embargo, no está exenta de algunas imperfecciones. El ritmo narrativo, en ciertos momentos, se siente un poco apresurado, especialmente en las escenas de acción. Aunque visualmente impactantes, a veces parecen surgir sin una preparación adecuada, lo que disminuye su impacto. Además, la decisión de introducir la entidad psíquica, aunque intrigante, parece un poco fuera de lugar, como si fuera una adición más que una parte orgánica de la trama. El elemento sobrenatural, en esta ocasión, podría haber sido mejor integrado si la historia se hubiera centrado más en las implicaciones psicológicas de la manipulación mental y la redención. No obstante, estos pequeños inconvenientes no impiden que el número sea un éxito.
8/10

