La novela se despliega como un análisis estructural de la crisis, pero va más allá de la cronología de los eventos. Martínez Ocaña no solo se centra en las medidas de contención, el impacto económico y el impacto social, sino que construye un
, y nos recuerda que tenemos la obligación de cuidar nuestro planeta y de luchar por un mundo más justo y equitativo. A pesar de la seriedad de los temas que aborda, el libro es escrito con un tono esperanzador y optimista, lo que lo hace más atractivo y motivador.
Sin embargo, el libro no está exento de críticas. Algunos podrían argumentar que la obra es demasiado generalista y que carece de un análisis más específico de las políticas públicas que se han implementado durante la pandemia. No obstante, esta crítica es comprensible, ya que el objetivo principal del libro es planteear un debate más amplio sobre las causas de la crisis y sobre las posibles soluciones. «Es Tarde, Pero Es Nuestra Hora» es un libro que recomiendo encarecidamente a todos aquellos que se preocupan por el futuro de nuestro planeta y de nuestra especie. Es una lectura imprescindible para cualquiera que quiera comprender la realidad actual y para aquellos que buscan un camino hacia un futuro más justo y sostenible. Se debería leer como un documento para los jóvenes, pero también para los mayores, ya que es un documento necesario para entender las consecuencias y pensar en el futuro.

