“El Siglo Soviético”, la obra monumental de Karl Schlögel publicada por Galaxia Gutenberg, no es simplemente una historia de la Unión Soviética, sino una
: las cocinas moscovitas, donde las familias se reunían para compartir comidas y conversaciones; las colas, que en realidad podían ser lugares de encuentro y de intercambio social; y, en menor medida, las pequeñas libertades permitidas por el régimen. La obra revela la capacidad de la gente para encontrar alegría y esperanza, incluso en las circunstancias más adversas. Schlögel no idealiza la URSS, sino que presenta una visión compleja y matizada, que reconoce tanto los logros como las fallas de este régimen.
El libro se centra en la
, centrándose en las megaconstrucciones del comunismo, como la Casa del Champañón (el edificio más alto del mundo durante 30 años). No sólo las describe como ejemplos de la ambición y la falta de planificación del régimen, sino como símbolos del poder y del control. La Casa del Champañón, por ejemplo, era un ejemplo de una construcción grandiosa y vacía, cuya construcción consumió enormes recursos y que, al final, se convirtió en un monumento a la megalomanía. A través de la exploración de lugares como las estaciones de tren, los mercados y las viviendas, Schlögel presenta una imagen panorámica y, a menudo, desconcertante, de una civilización que sobrepasaba el método político, un experimento social que, sin embargo, terminó en desastre.
Opinión Crítica de El Siglo Soviético: con crítica y recomendaciones.
“El Siglo Soviético” es, sin duda, una obra monumental. Karl Schlögel ha logrado crear un retrato fascinante y, a menudo, conmovedor de un país y de una época. Su enfoque en los lugares cotidianos es innovador y permite al lector obtener una comprensión mucho más profunda de la vida en la URSS. La investigación de Schlögel es exhaustiva y se basa en una amplia gama de fuentes, incluyendo archivos de la KGB, entrevistas con antiguos ciudadanos soviéticos y su propia experiencia como corresponsal extranjero en la URSS. Sin embargo, el libro no está exento de algunas críticas. En ocasiones, Schlögel tiende a ser demasiado descriptivo, y la narración puede sentirse un poco densa. La gran cantidad de detalles y anécdotas, aunque enriquecen el libro, también pueden dificultar la comprensión del argumento central.
A pesar de estas pequeñas deficiencias, “El Siglo Soviético” es un libro imprescindible para cualquier persona que quiera comprender el pasado soviético. Es una lectura obligada para aquellos que estudian historia, sociología o política. Además, el libro es relevante para nuestra comprensión del “tiempo posterior”, ya que nos ayuda a entender cómo las ideas de la revolución soviética siguen influyendo en el mundo actual. Se recomienda leerlo con paciencia, y con una actitud dispuesta a dejarse llevar por la prosa detallada de Schlögel. Se aconseja complementar la lectura con otros libros y estudios sobre la URSS para obtener una visión más completa y equilibrada.

