“El Número de Dios”, de José Luis Corral, es una novela que nos transporta a un período crucial de la historia de Europa, la primera mitad del siglo XIII, una época impregnada de fe, arte y, sobre todo, de secretos. La edición de B de Bolsillo, publicada en el año del octavo centenario de la construcción de la Catedral de Burgos, coincide con un momento de reflexión profunda sobre la grandeza del pasado y la perdurabilidad de la belleza. Corral, con su prosa evocadora y su habilidad para la intriga, nos sumerge en un universo de conspiraciones, religiones en conflicto y la búsqueda de la armonía en el diseño de las catedrales góticas. La novela no es solo un relato histórico, sino una profunda exploración de la relación entre el hombre, la fe y el arte, y una invitación a desentrañar los secretos que se esconden tras las piedras de las catedrales.
Este libro, más allá de su ambientación gótica, es una reflexión sobre la naturaleza del conocimiento y la influencia del hombre en la creación. Corral utiliza la historia de Teresa Rendol, una mujer excepcionalmente inteligente y valiente, como hilo conductor para explorar las tensiones entre diferentes grupos religiosos y sociales, y para examinar cómo la búsqueda de la perfección estética y la trascendencia espiritual pueden estar ligadas a la manipulación y el engaño. La edición de B de Bolsillo, con su formato compacto y accesible, ha permitido que esta obra icónica vuelva a alcanzar su público, ofreciendo una lectura rica en matices y llena de suspense.
La novela se centra en la vida de Teresa Rendol, una joven de origen catar, hija de un maestro pintor y ella misma, desde temprana edad, demostrando una sensibilidad artística y una inteligencia precoz. Teresa, nacida en un contexto de persecución religiosa, se ve obligada a vivir en la clandestinidad, moviéndose entre los círculos de arquitectos y artistas que trabajaban en la construcción de las catedrales de Burgos y León. Este ambiente, propicio para el intercambio de ideas y el secreto, es donde Teresa descubre la existencia de un “secreto”, transmitido oralmente y a través de manuscritos, que le permitiría comprender el porqué de la sobriedad y la belleza de las catedrales góticas.
Este “secreto”, llamado “El Número de Dios”, es una aplicación de la matemática y la geometría en la construcción de las catedrales. Según los arquitectos y artistas involucrados, el número de Dios, un número específico (que el libro deja en la sombra, aunque se intuye que es un número primo), representaba la proporción perfecta, la armonía divina y la relación entre las dimensiones de los edificios. Se creía que el uso de este número, aplicado a cada elemento de la catedral – desde la altura de las bóvedas hasta el diseño de las ventanas – permitía alcanzar una conexión directa con lo divino y asegurar la estabilidad y la belleza duradera del edificio. Teresa, con su agudo intelecto, se convierte en la principal receptora de este conocimiento, y su misión es entenderlo y, posiblemente, protegerlo de aquellos que podrían mal usarlo.
La novela se desarrolla en un contexto histórico turbulento. La Iglesia Católica, en plena expansión, está combatiendo al catarismo, un movimiento religioso heterodoxo que defendía una forma de cristianismo más simple y directo. Teresa se encuentra en el centro de esta lucha, siendo acusada falsamente de herejía y perseguida por la Inquisición. Esta persecución, que se convierte en un hilo conductor a lo largo de la novela, pone a prueba su valentía y su determinación para proteger el “secreto”, y para demostrar la verdad de su conocimiento. La novela explora las tensiones entre la fe impuesta y la fe sincera, entre la razón y la superstición, entre la belleza de la arquitectura y la barbarie de la intolerancia.
El viaje de Teresa Rendol, al comprender el “Número de Dios”, la lleva a ser vista como una amenaza por aquellos que, en el clero, se sirven de la religión para justificar su poder, y por un grupo de arquitectos que buscan el secreto para su propio beneficio. Su conocimiento del secreto la convierte en un objetivo para la Inquisición, que la acusa de herejía y la persigue implacablemente. A través de una serie de eventos misteriosos y encuentros fortuitos, Teresa se convierte en una figura clave en una red de conspiraciones que involucra a arquitectos, artistas, monjes y miembros de la nobleza.
La novela es rica en detalles sobre la vida cotidiana de las catedrales góticas, mostrando el trabajo de los arquitectos y canteros, el uso de la madera, la piedra y el vidrio, la organización del trabajo, la relación entre los diferentes grupos de profesionales, y el ambiente de competición y colaboración. Corral describe con maestría la belleza y la grandiosidad de las catedrales, mostrando cómo se construían, y cómo se integraban en la vida de las ciudades. Pero más allá de la descripción técnica, la novela se centra en el impacto emocional y espiritual de las catedrales en las personas que las construían y las visitaban.
A medida que Teresa se acerca a la verdad, descubre que el “Número de Dios” no es solo una aplicación matemática, sino un símbolo de la búsqueda de la perfección, del deseo de trascender las limitaciones humanas, y de la conexión entre el hombre y lo divino. El «Número de Dios» representa el orden y la armonía que el arquitecto y artista buscaba encontrar y expresar. La novela también explora la idea de que la arquitectura puede ser una forma de arte que permite a las personas experimentar la belleza y la grandiosidad de lo divino. A través de la lucha de Teresa, la novela cuestiona la naturaleza del poder, la autoridad y la manipulación de la información.
Opinión Crítica de El Número de Dios
“El Número de Dios” es una obra maestra de la intriga histórica y la ficción religiosa. José Luis Corral, a través de su prosa elegante y su imaginación vívida, nos ofrece una lectura profundamente satisfactoria. La novela no es solo un relato de aventuras, sino una exploración de las tensiones y contradicciones de una época enorme. La creación de Teresa Rendol como personaje es uno de los puntos fuertes de la novela, su inteligencia, valentía y determinación la convierten en una protagonista con la que es fácil identificarse.
La novela es una invitación a reflexionar sobre la importancia del conocimiento, la fe y el arte. Corral explora la relación entre estos tres elementos de manera sutil y conmovedora. El libro es una defensa de la libertad de pensamiento y de la importancia de la razón en la búsqueda de la verdad. A pesar de la complejidad de la intriga, la novela es fácil de leer, y la tensión se mantiene a lo largo de toda la obra. Se recomienda para cualquier persona interesada en la historia de la arquitectura, en las religiones, y en la lucha por la libertad.
Sin embargo, la novela podría beneficiarse de un desarrollo más profundo de algunos personajes secundarios. Aunque los personajes principales están bien construidos, algunos de los personajes secundarios, como los arquitectos y canteros, son más estáticos y menos desarrollados. Además, el final de la novela es algo abrupto, y podría haber sido más satisfactorio si había sido más detallado. No obstante, «El Número de Dios» es una lectura recomiendable para cualquier persona que quiera sumergirse en un mundo de misterio, intriga y belleza gótica.
