El Intruso: La novela se ambienta en la ciudad de Bilbao, en 1903, un período convulso marcado por las tensiones entre la Iglesia y los mineros. El protagonista, Don Luis Riquelme, es un hombre de la alta sociedad bilbaína, un hombre culto, respetado y, aparentemente, de principios. Sin embargo, Don Luis se ve envuelto en un conflicto social cuando, tras asistir a una procesión religiosa, se encuentra en medio de una pelea entre católicos devotos y mineros que acusan a los religiosos de controlar el destino de los trabajadores. La situación se agrava cuando Don Luis, impulsado por su idealismo y su deseo de defender la verdad, decide adoptar las ideas del movimiento obrero, llegando a denunciar la Iglesia y a enfrentarse a la comunidad católica. Este acto lo convierte en el «intruso» en su propia sociedad, desterrado y perseguido por aquellos que antes lo consideraban un miembro respetado de la comunidad. La trama se desarrolla a través de una serie de incidentes que evidencian la intolerancia, el fanatismo y la ignorancia que imperaban en la sociedad bilbaína. La novela explora las raíces de esta intolerancia, argumentando que se basa en un miedo ancestral a lo nuevo y en la manipulación de creencias religiosas. El final es trágico: Don Luis, consumido por su idealismo y su confrontación con la sociedad, se suicida, dejando tras de sí un rastro de dolor y confusión. La obra es un mordaz crítica a la hipocresía y a la falta de tolerancia, pero también una defensa del derecho a la libertad de conciencia.
La Horda: En «La Horda», Blasco Ibáñez nos presenta a Ricardo de Sempere, un joven intelectual frustrado y desilusionado. Ricardo vive en la marginalidad, trabajando como empleado en una oficina, carente de un oficio definido y sin perspectivas de futuro. A pesar de su inteligencia y sus ideas, se siente oprimido por la falta de oportunidades y por la «horda» de individuos que se aprovechan de su situación. El protagonista, impulsado por su ambición y su deseo de «hacer algo», se adentra en el mundo del jornalismo, con la esperanza de encontrar un camino para dejar atrás su existencia marcada por la explotación y la ignorancia. Sin embargo, su carrera se ve obstaculizada por la corrupción, la hipocresía y la competencia despiadada que caracterizan a la prensa de la época. Ricardo, a pesar de sus esfuerzos, se siente cada vez más atrapado en un círculo vicioso, con la sensación de que está siendo explotado por aquellos que se benefician de su situación. La novela explora la problemática de la clase media, desprestigiada y en busca de su lugar en una sociedad en transformación. Blasco Ibáñez describe con crudeza la desilusión y la frustración de un joven que, a pesar de sus esfuerzos, no consigue alcanzar sus objetivos. La obra es un retrato de la desigualdad social, la corrupción y la falta de oportunidades que caracterizan a la España de principios del siglo XX. El final, aunque abierto, sugiere una posibilidad de redención para el protagonista.
El Intruso: La novela se centra en la desintegración de Don Luis Riquelme, un hombre de la alta sociedad bilbaína, tras su participación en los enfrentamientos entre mineros y católicos en 1903. Inicialmente un defensor de la razón y de la justicia, Don Luis, influenciado por las ideas socialistas que se propagan entre los trabajadores, se rebela contra la Iglesia y contra la sociedad que lo ha acogido. Esta decisión lo convierte en un «intruso» en su propia comunidad, y lo expulsa de la sociedad y de la seguridad que conocía. La novela, a través de las interacciones de Don Luis con los diversos personajes que lo rodean (desde los mineros fanáticos hasta los religiosos hipócritas), ilustra la profunda división social y religiosa que existía en la España de la época. El autor no solo describe el conflicto, sino que también analiza las causas de la intolerancia y del fanatismo, argumentando que se basan en un miedo ancestral a lo nuevo y en la manipulación de creencias religiosas. El final trágico, con el suicidio de Don Luis, es el resultado inevitable de esta confrontación, demostrando la futilidad de la lucha individual contra un sistema opresivo. El suicidio, sin embargo, puede interpretarse como un acto de desafío y de rebelión contra una sociedad que lo ha rechazado. La obra es un poderoso alegato contra la intolerancia y la hipocresía, pero también una reflexión sobre la responsabilidad individual en la defensa de sus convicciones.
La Horda: “La Horda” retrata la desilusión y la frustración de Ricardo de Sempere, un joven intelectual que se encuentra «ahogado» en la «horda» de individuos explotadores que lo rodean. Ricardo, desesperado por la falta de oportunidades y por la ausencia de un oficio que le permita desarrollar su potencial, se abre paso en el mundo del periodismo con la esperanza de encontrar un camino para dejar atrás su «existencia marginal». Sin embargo, el camino es lleno de obstáculos y peligros. La corrupción, la hipocresía y la competencia despiadada que caracterizan a la prensa de la época lo desilusionan y lo fracasan. Ricardo, a pesar de sus esfuerzos, se convierte en víctima de la «horda», sufriendo explotación y desprestigio. La novela no solo describe la desilusión de un individuo, sino que también representa una crítica a la clase media española de la época, desprestigiada y en busca de su lugar en una sociedad en transformación. El final de la novela es abierto, sugiriendo que Ricardo podría encontrar un nuevo camino, pero también dejando la puerta abierta a la desesperación. La fuerza de la novela radica en su realismo y en su capacidad para conectar con las experiencias de un individuo en búsqueda de su propósito.
Opinión Crítica de El Intruso | La Horda
Blasco Ibáñez, en «El Intruso» y «La Horda», nos ofrece una mirada profundamente crítica y realista de la sociedad española a principios del siglo XX. Ambas novelas, aunque narradas desde perspectivas diferentes, comparten la misma preocupación por los problemas sociales y políticos de la época. La elección de la historia de Don Luis Riquelme y la de Ricardo de Sempere como protagonistas, refleja la amplia gama de conflictos y tensiones que existían en la sociedad española. Don Luis, representa la inteligencia y la capacidad de reflexión, pero también la vulnerabilidad del individuo ante un sistema opresivo. Su suicidio, aunque trágico, es una denuncia de la imposibilidad de vivir con convicciones en una sociedad que rechaza las ideas libres. Por otro lado, Ricardo de Sempere, representa la frustración y la desilusión de un joven que busca su lugar en el mundo, pero se encuentra frustrado por la corrupción y la hipocresía que caracterizan a la sociedad. La novela, en general, es un valioso testimonio sobre la realidad social de la España de principios del siglo XX, una España marcada por la desigualdad social, la corrupción y la falta de oportunidades.
La narrativa de Blasco Ibáñez es caracterizada por su realismo y su capacidad para describir las emociones y las relaciones humanas con precisión y empatía. El autor no evita mostrar los aspectos negativos de la sociedad, como la corrupción, la hipocresía y la intolerancia. Sin embargo, también nos presenta personajes complicados y matizados, que nos invitan a reflexionar sobre nuestras propias convicciones y valores. «El Intruso» y «La Horda» son obras que nos invitan a una profunda reflexión sobre la condición humana, y sobre la necesidad de defender la libertad de pensamiento y de expresión. Si bien el estilo de Blasco Ibáñez puede resultar, en ocasiones, un tanto excesivo y dramático, la fuerza de sus narraciones y la profundidad de sus personajes lo hacen un autor esencial para comprender la historia y la cultura de España. Las recomendamos, especialmente para aquellos interesados en la novela social y en la crítica social.
En cuanto a la selección de las obras para esta edición de Penguin Clásicos, la decisión de incluir «El Intruso» y «La Horda» es muy acertada. Ambas obras son fundamentales para comprender el ciclo narrativo de Blasco Ibáñez y su compromiso con la realidad social. Además, la introducción del profesor Hernando proporciona un contexto histórico y literario muy valioso. Se trata de una edición completa y accesible, que facilita la lectura de estas obras importantes de la literatura española. Recomendamos encarecidamente esta edición a todos los amantes de la novela y de la literatura española.

