El diario, titulado «Historias del #YoMeQuedoEnMiCasa aunque dibujando», se desarrolló diariamente entre el 16 de marzo y el 13 de julio de 2020, coincidiendo con el periodo del estado de alarma y la primera fase del confinamiento. La estructura del diario es innovadora: cada día se presenta una doble página, dividida en dos secciones principales. La página de salida, meticulosamente ilustrada por Ondarra, recoge pasajes de la historia del Athletic Club, ordenados cronológicamente por año. La página de entrada, por su parte, se dedica a la actualidad del día, incluyendo datos sobre la evolución del coronavirus, noticias, reflexiones personales del autor y agradecimientos a profesionales sanitarios y otros sectores que luchaban contra la pandemia.
La narrativa es profundamente personal y ligada a la afición por el club. Ondarra no se limita a registrar eventos deportivos; los utiliza como puntos de partida para explorar aspectos de la vida cotidiana durante el confinamiento. Por ejemplo, el 8 de abril de 2020, fecha del fallecimiento del exfutbolista Miguel Jones, se dedica una entrada completa al recuerdo de la figura del «bilbaino de pro» y las restricciones impuestas por la época. El diario se convierte, por tanto, en un espacio de memoria colectiva y personal.
El proyecto se caracteriza por su rigor histórico y su capacidad para conectar el pasado con el presente. Ondarra investiga profundamente la historia del Athletic Club, explorando anécdotas, jugadores destacados, momentos clave y controversias. No se limita a presentar datos; los contextualiza y los relaciona con la experiencia del autor y la realidad del confinamiento. La obra es un testimonio vivo de la historia del club, pero también de la resiliencia y la creatividad de la afición durante un periodo de incertidumbre. Además, se observa la inclusión de elementos como la creación del carnet de abonadas para las mujeres en 1927, mostrando la evolución social del club.
El diario se construye como una colección de relatos diarios, donde la historia del Athletic Club se entrelaza con la experiencia personal del autor durante el confinamiento. Cada entrada es una pieza única, que combina ilustración, texto y reflexión. Se busca un balance entre el pasado y el presente, entre la historia y la actualidad, entre la memoria y la esperanza. La coherencia del proyecto reside en la integración de diferentes tipos de información, creando un discurso rico y complejo.
La obra ejemplifica un trabajo de investigación que se suma a la narración. Ondarra profundiza en la historia del club, dando voz a figuras históricas y a eventos importantes. El lector se adentra en la vida de jugadores y directivos, y se hace partícipe de un proceso de recuperación de la memoria colectiva. Además, el diario se convierte en un vehículo para la reflexión sobre temas universales, como la salud, la solidaridad, la esperanza y el futuro. La inserción de agradecimientos a los profesionales sanitarios, que trabajaban en primera línea contra el virus, es un acto de reconocimiento y de agradecimiento a la sociedad.
El diario no es una simple recopilación de datos, sino una obra de arte que utiliza la ilustración como elemento clave. El estilo de Ondarra es realista y detallado, capturando la esencia de la vida cotidiana durante el confinamiento. Las ilustraciones no son meras representaciones gráficas, sino que complementan y enriquecen la narración, transmitiendo emociones y sensaciones. Se destaca el uso de colores y texturas, que crean una atmósfera específica y ayudan al lector a sumergirse en la experiencia del autor. Se evidencia, en su totalidad, el rigor y la seriedad que se aplicó en la elaboración de cada entrada.
Opinión Crítica de Diario Ilustrado Del Confinamiento De Un Athleticzale
“Diario Ilustrado Del Confinamiento De Un Athleticzale” es una obra excepcional que trasciende la mera documentación del confinamiento. Es una celebración del Athletic Club, de la cultura bilbaína y de la capacidad humana para encontrar sentido y conexión en los momentos más difíciles. La obra se erige como un ejemplo de creatividad, rigor y sensibilidad. Ondarra demuestra un profundo conocimiento del club, pero también una gran capacidad para conectar con el lector a través de la ilustración, el texto y la reflexión.
La fuerza de la obra reside en su combinación de elementos narrativos y visuales. La estructura del diario, con sus páginas divididas en dos secciones, escleptica y efectiva. La página de salida, con sus ilustraciones detalladas, es un verdadero placer para el ojo, mientras que la página de entrada ofrece una perspectiva valiosa sobre la actualidad del día. Ondarra no se limita a registrar eventos; los analiza y los contextualiza, invitando al lector a reflexionar sobre los aspectos más importantes de cada día. El diario es una herramienta de aprendizaje y de autoconocimiento.
No obstante, la obra tiene algunos puntos a considerar. Si bien la atención al detalle es encomiable, en ocasiones la abundancia de información puede resultar un poco abrumadora. Sería interesante que la obra tuviera un índice o un mapa temático para facilitar la búsqueda de información. Además, se podría haber profundizado más en algunos aspectos, como la evolución del club en el siglo XX o las relaciones entre el Athletic y otros clubes de fútbol. «Diario Ilustrado Del Confinamiento De Un Athleticzale» es una obra que merece ser leída y disfrutada, pero que requiere un lector atento y perseverante. Sería ideal para los aficionados al Athletic Club, pero también para aquellos que se sientan atraídos por la historia, el deporte y la cultura. Se recomienda ampliamente la obra como un documento histórico, un testimonio personal y una obra de arte.


