La narrativa se construye alrededor de las cinco semanas que duraron las excavaciones en el Convento de las Trinitarias Descalzas, en pleno corazón de Madrid. El libro describe con precisión cada etapa del proyecto, desde las primeras investigaciones documentales y prospecciones georradares, hasta las complejas excavaciones que finalmente lograron localizar la tumba de Cervantes. Se explora la relación de Cervantes con el convento, su muerte y las circunstancias que lo llevaron a ser enterrado allí, un hecho que había sido objeto de debate durante siglos. Se repasaron exhaustivamente todas las investigaciones previas, desde los primeros intentos de localizar los restos hasta las prospecciones más modernas, mostrando cómo la acumulación de evidencias llevó a la conclusión de que la tumba de Cervantes yacía en el convento.
El libro detalla el uso de la tecnología georradar, que permitió a los investigadores mapear las estructuras subterráneas del convento y detectar la presencia de enterramientos. La prospección georradar reveló la existencia de múltiples tumbas, tanto adultas como infantiles, proporcionando pistas cruciales para enfocar las excavaciones. Se explica cómo se identificaron los diferentes enterramientos, mostrando la importancia del trabajo de equipo y la colaboración entre los distintos profesionales involucrados. La georradar, por ejemplo, permitió una cartografía del subsuelo sin necesidad de excavaciones iniciales, agilizando el proceso de búsqueda enormemente.
La narración se centra en la meticulosa excavación de la tumba de Cervantes, describiendo los procedimientos utilizados y las dificultades encontradas. Se explica la importancia del control de la contaminación, la documentación exhaustiva de cada hallazgo y el análisis forense de los restos. El equipo, compuesto por más de 40 profesionales de diversas disciplinas – forenses, arqueólogos, historiadores, antropólogos – trabajó en un ambiente de intensa colaboración y motivación, impulsados por el objetivo de resolver un misterio de cuatrocientos años de antigüedad. Además, se detalla el protocolo para la gestión de los restos y el respeto por la dignidad del escritor.
El libro no se limita a la búsqueda de los restos de Cervantes; también explora el histórico y cultural del convento de las Trinitarias Descalzas, reconstruyendo su historia y la vida de sus monjas. Se describe en detalle las circunstancias de los enterramientos del convento, revelando un importante archivo de información sobre la vida y las costumbres de la época. Se ilustra, por ejemplo, el modelo de enterramiento predominante en la Madrid de finales del siglo XVI y principios del XVII, mostrando la importancia del social y religioso en la vida de los difuntos.
La tumba de Cervantes se encontró finalmente en una zona del convento que había sido objeto de prospecciones georradares que revelaron la presencia de múltiples tumbas. Después de un período de excavación y análisis, el equipo identificó la tumba que contenía los restos del escritor. El proceso de confirmación del hallazgo se basó en una combinación de pruebas arqueológicas, antropológicas e históricas, que finalmente permitieron identificar de manera concluyente los restos como los de Miguel de Cervantes Saavedra.
La confirmación del hallazgo se logró gracias a la análisis del hueso, que permitió determinar su edad y su origen. El equipo utilizó técnicas forenses avanzadas, incluyendo el análisis de ADN, para verificar la identidad de los restos y confirmar que pertenecían a Miguel de Cervantes. Este análisis fue crucial para reafirmar que los restos encontrados eran de este autor, a pesar de la larga historia de incertidumbre que rodeaba su ubicación. El análisis de los restos es, por tanto, un elemento central para la confirmación del hallazgo.
Pero el descubrimiento no se limitó a identificar a Cervantes como el ocupante de la tumba. Las excavaciones revelaron algo mucho más asombroso: un «cápsula del tiempo» para el Madrid de la época. Junto con los restos de Cervantes se encontraron numerosos objetos funerarios que ofrecían una valiosa visión del estilo de vida y de las costumbres de la época. Se recuperaron ajuares funerarios, herramientas, ropa, joyas, y otros objetos que pertenecían a Cervantes, así como a las personas que lo rodeaban.
Estos ajuares funerarios, como armas de monzón, libros, joyas, y piezas de ropa, proporcionan una información preciosa sobre el estilo de vida y las costumbres de la época, permitiendo a los investigadores reconstruir el histórico y social en el que vivió Cervantes. La «cápsula del tiempo», por tanto, no solo contiene los restos de un escritor, sino también una ventana al pasado.
Además, las excavaciones revelaron que muchos de los restos estaban increíblemente bien conservados, gracias a las condiciones de humedad y a la naturaleza del suelo del convento. Se realizó un análisis detallado de los huesos, mostrando que muchos estaban momificados, lo que permitía obtener información sobre la salud y el estilo de vida de Cervantes en su últimos años. Estos hallazgos sonde aún más importantes para los investigadores, ya que permite comprender mejor la vida del autor de «Don Quijote».
Opinión Crítica de Así Buscamos A Cervantes: Un Testimonio de la Curiosidad Humana
«Así Buscamos a Cervantes» es una obra excepcional, un ejemplo claro de cómo la combinación de la ciencia, la historia y la pasión pueden conducir a descubrimientos asombrosos. La narración es fluida y atractiva, haciendo que el proceso de investigación sea accesible incluso para aquellos que no están familiarizados con la arqueología o la historia. La transmisión de los datos científicos es bien estructurada, facilitando la comprensión de los métodos y técnicas utilizados.
El libro logra hacer que un proceso de investigación complejo sea legible y atractivo. La inclusión de imágenes, infografías y videos 3D ilustra de manera efectiva el proceso de excavación y análisis, permitiendo a los lectores experimentar la investigación de una forma más inmersiva. La labor del equipo de investigación es de admiración, y el libro celebra la perseverancia, la colaboración y la curiosidad que impulsan los descubrimientos científicos.
Sin embargo, el libro también podría beneficiarse de una mayor exploración de las controversias y los debates que surgieron durante la investigación. Si bien se mencionan algunas de las dudas y críticas que el equipo enfrentó, sería valioso profundizar en estas discusiones y explorar las diferentes perspectivas sobre la identidad y la ubicación de la tumba de Cervantes. Además, podría haber más énfasis en el impacto cultural y social del descubrimiento, y en cómo ha transformado nuestra comprensión de la vida y la obra de uno de los grandes escritores de todos los tiempos.
A pesar de estas pequeñas críticas, “Así Buscamos a Cervantes” es una obra que debe ser leída por cualquier persona interesada en la historia, la arqueología, la literatura y el proceso de investigación. Es un testimonio de la capacidad humana para la curiosidad, la perseverancia y la búsqueda del conocimiento. Es un libro que inspirará a los lectores a cuestionar los mitos, a buscar la verdad y a apreciar el legado de los grandes pensadores y escritores. Se recomienda, sin duda, para profesores, estudiantes y cualquier persona interesada en la historia de la literatura.
