“America Antes” se basa en la hipótesis de que las primeras civilizaciones avanzadas no surgieron en Europa o Oriente Próximo, sino en el
La interpretación de esta evidencia puede ser subjetiva, y es posible que otros arqueólogos, utilizando métodos de investigación diferentes, lleguen a conclusiones distintas.
A pesar de esto, la contribución de Hancock al debate es innegable. Su obra ha ayudado a aumentar la conciencia sobre la importancia de explorar las culturas precolombinas desde una perspectiva más global, y ha abierto un camino para futuras investigaciones. Además, su crítica a la arqueología convencional –el enfoque en las culturas “civilizadas” y la falta de atención a las sociedades “marginales”– es, en última instancia, una llamada a la acción, una invitación a cuestionar nuestras propias suposiciones y a ampliar nuestra comprensión del pasado. Recomendación: Leer el libro con un espíritu crítico, complementando la información con investigaciones adicionales.
Para entender mejor el libro, se aconseja consultar las fuentes mencionadas por Hancock y las investigaciones de otros arqueólogos que han trabajado en sitios similares. En particular, es importante leer sobre la teoría de la «Río-Civilización» y el trabajo de arqueólogos como Michael Gordon y Stephen Arroyo, quienes han realizado importantes descubrimientos en la Amazonía. “America Antes” no es una prueba definitiva de una civilización perdida, sino un llamado a la exploración, la investigación y el debate.


