El libro se basa principalmente en testimonios recopilados de aquellos que, bajo la protección de Jorge Bergoglio, entonces Provincial de los jesuitas en Mendoza, lograron escapar de la represión de la Junta Militar. La historia se centra en el caso de los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics, secuestrados en 1976 y luego liberados después de una intensa campaña de presión mediática y diplomática. La liberación de estos dos sacerdotes, catalizadores de un movimiento de resistencia, no fue un acto aislado, sino parte de una estrategia más amplia liderada por Bergoglio. El libro revela cómo el Provincial utilizó sus contactos, su posición dentro de la Iglesia y su capacidad para operar en las sombras para facilitar la salida de decenas de personas, incluyendo estudiantes, activistas y exiliados.
La investigación de Duzdevich no solo aborda el caso de Yorio y Jalics, sino que explora las complejas relaciones de Bergoglio con los jóvenes que se entregaron a la guerrilla, en su mayoría estudiantes de la Universidad de la Patagonia. La Iglesia, bajo su dirección, se convirtió en un refugio para estos jóvenes, ofreciéndoles protección y recursos. El Provincial, lejos de condenar sus ideales, los apoyaba discretamente, estableciendo canales de comunicación seguros y facilitando su fuga del país. El libro detalla cómo utilizaba a figuras influyentes en la comunidad para crear una red de apoyo, y cómo se involucraba en negociaciones secretas con oficiales de la Junta Militar, intentando, a través del diálogo y la persuasión, mitigar el destino de aquellos que se encontraban en peligro.
Una parte fundamental de la narrativa se centra en las «demandas» que Bergoglio realizaba a la Junta Militar. No se trataba de simples peticiones, sino de una estrategia cuidadosamente elaborada para generar presiones diplomáticas y obtener concesiones. El Provincial, con su conocimiento de las relaciones internacionales y su capacidad para influir en el gobierno argentino, logró establecer un contacto directo con figuras clave de la Junta, exigiendo el respeto a los derechos humanos y la liberación de los prisioneros políticos. Duzdevich explora la tensión entre la necesidad de proteger a sus protegidos y la amenaza constante de ser descubierto y perseguido. Se plantea la pregunta: ¿Podría Bergoglio haber hecho más para evitar las detenciones y secuestros, o estuvo realmente limitado por las circunstancias y los riesgos inherentes a su posición?
El libro se sumerge en la complejidad de la estrategia de simulación y silencio que Bergoglio desarrolló para proteger a aquellos que confiaban en él, una estrategia que se reveló como excepcionalmente efectiva. En lugar de enfrentarse abiertamente a la Junta Militar, el Provincial optó por una táctica de invisibilidad, operando en las sombras y utilizando todos los instrumentos a su alcance para ocultar la verdadera naturaleza de sus actividades y facilitar la fuga de personas amenazadas. Esta estrategia, en sí misma, es un tema central del libro y permite comprender el porqué del éxito que tuvo en proteger a tantos.
La figura de Bergoglio en la Argentina de los años setenta era, a la vez, un profesor jesuita reconocido y un operador clandestino de resistencia. Utilizaba sus viajes, sus reuniones, sus contactos, incluso su posición dentro del Vaticano, para crear una red de apoyo y protección. El libro documenta con detalle las «operaciones» que se llevaban a cabo, que incluían desde la provisión de documentos falsos y pasaportes, hasta la organización de rutas de escape y la contratación de servicios de seguridad. No obstante, la obra no romantiza la situación; se presenta la realidad de un entorno de constante peligro y desconfianza, donde cada acción debía ser calculada y donde el error podía tener consecuencias fatales.
El libro también aborda la cuestión del miedo que, inevitablemente, sintió Bergoglio. La omnipresente amenaza de la represión, la posibilidad de ser detenido, torturado o asesinado, dejaron su huella en su personalidad y en su forma de actuar. A pesar de su valentía y su determinación, el autor sugiere que el Provincial estuvo obligado a reprimir sus propios miedos para poder liderar y proteger a aquellos que confiaban en él. Se analiza cómo esta decisión, tomada bajo condiciones extremas, contribuyó a la estrategia de simulación y silencio que marcaría su trayectoria posterior. La obra no presenta a Bergoglio como un héroe sin defectos, sino como un hombre que se vio obligado a tomar decisiones difíciles en un entorno de conflicto y desesperación.
Opinión Crítica de Salvados Por Francisco: Entre la Revelación y la Cuestionamiento
«Salvados Por Francisco» es, en última instancia, un libro revelador y, al mismo tiempo, un libro que invita a unirse la crítica al propio Bergoglio y a su estrategia en aquellos años. La obra desmonta la imagen tradicional del Papa como un líder pacifista y conciliador, mostrándonos un hombre capaz de una astucia política y una determinación implacable. La confrontación de esta imagen con la realidad de la década de 1970, aunque inicialmente impactante, obliga a un profundo cuestionamiento sobre la complejidad de las decisiones y las estrategias en tiempos de crisis. La habilidad de Duzdevich para reunir y presentar testimonios tan diversos y contrastados, ofrece una visión multidimensional de la situación, haciendo que la obra sea parte de una revisión histórica y política.
No obstante, es importante reconocer que «Salvados Por Francisco» no es un estudio exhaustivo ni una biografía completa de Bergoglio. La obra se centra en un período específico de su vida y se basa principalmente en testimonios que, inevitablemente, están sujetos a sesgos y recuerdos imprecisos. El libro se presenta como una reconstrucción de los hechos a partir de las experiencias de aquellos que fueron protegidos por Bergoglio, y por lo tanto, su análisis debe ser tomado con precaución. A pesar de este matiz, la obra es un importante aporte para la comprensión de la historia argentina de aquellos años y para la reevaluación del papel de la Iglesia Católica en el contexto de la dictadura militar.
Además, la publicación de este libro es especialmente relevante en el contexto actual, cuando la figura de Papa Francisco se ha convertido en un símbolo de esperanza y resistencia. Al revelar la historia de un Bergoglio que operó en las sombras para proteger a aquellos que eran perseguidos, «Salvados Por Francisco» nos recuerda la importancia de la solidaridad, la valentía y la lucha por los derechos humanos, incluso en las circunstancias más difíciles. Se recomienda al lector que, aunque explore los detalles de la narrativa, considere también, la necesidad de una mirada crítica y una lectura ampliada que tome en cuenta el contexto histórico y político de la época. El libro, en definitiva, es un punto de partida para un debate profundo sobre la relación entre la Iglesia y la política, y sobre el papel de los individuos en la defensa de los más vulnerables.


