«Medicina Arcaica», la obra más reciente de Orlando Mejía Rivera publicada por Punto de Vista Editores, representa un escalón significativo en la trayectoria del autor como investigador y divulgador de la historia de la medicina. Después de su exhaustivo estudio de “Medicina antigua. De Homero a la peste negra”, Mejía Rivera continúa explorando las profundidades del pasado, esta vez adentrándose en un periodo aún más remoto: la
. El autor comienza explorando las evidencias paleopatológicas que sugieren que la enfermedad, lejos de ser un fenómeno nuevo, es una característica intrínseca a la vida humana desde sus albores. Analiza los huesos y artefactos encontrados en yacimientos arqueológicos, interpretando las lesiones y patologías como manifestaciones de enfermedades que, aunque diferentes en su forma, comparten raíces con las que conocemos hoy. La investigación se basa en la interpretación de los síntomas, la ubicación de las lesiones y las herramientas utilizadas, ofreciendo una visión temprana de cómo las primeras comunidades abordaban los problemas de salud.
Una parte fundamental del libro se dedica a la medicina mágica, el chamanismo y las prácticas empíricas que caracterizaron a las culturas precolombinas y las civilizaciones antiguas. Mejía Rivera analiza las creencias y rituales relacionados con la enfermedad, mostrando cómo la enfermedad era a menudo interpretada como una consecuencia de la ira divina, un castigo por un acto impío o una manifestación de fuerzas sobrenaturales. Investiga las técnicas utilizadas por los chamanes, como el uso de plantas medicinales, la realización de ceremonias y la invocación de espíritus para curar a los enfermos. Se presenta una reflexión sobre la relación entre el cuerpo, el alma y el espíritu, elementos que, según estas culturas, eran interdependientes y esenciales para la salud.
La obra continúa con un estudio detallado de la medicina egipcia, considerada una de las más avanzadas y documentadas de la antigüedad. Mejía Rivera examina los miles de papiros médicos que han sobrevivido a lo largo de los siglos, incluyendo el famoso papiro de Edwin Smith, que contiene 200 casos clínicos de heridas y fracturas. El autor realiza una traducción completa y una interpretación filológica del papiro, destacando las innovadoras técnicas diagnósticas y terapéuticas utilizadas por los médicos egipcios, como el uso de la estricnina para tratar las heridas, el empleo de yeso para corregir las deformidades y la realización de cirugías, algunas de las cuales eran sorprendentemente sofisticadas para su época. El libro, además, destaca las técnicas de tratamiento de enfermedades infecciosas y metabólicas, elementos que, de manera sorprendente, se pueden rastrear hasta la medicina temprana.
El libro se caracteriza por su enfoque innovador y multidisciplinario. Mejía Rivera no solo presenta una cronología de las prácticas médicas a lo largo de la historia, sino que también explora las conexiones entre la medicina, la religión, la cultura y el entorno natural. La obra enfatiza la idea de que la enfermedad es un fenómeno complejo que no puede ser comprendido únicamente desde una perspectiva biológica o científica. Reconoce la importancia de los factores culturales y sociales en la forma en que las personas experimentan y responden a la enfermedad. A través de su análisis, el autor desafía las concepciones modernas de la enfermedad, que a menudo la ven como un simple desequilibrio biológico, y ofrece una visión más amplia y matizada.
Un punto central de la obra es la incorporación de los descubrimientos paleopatológicos más recientes, que han revolucionado nuestra comprensión de la historia de la enfermedad. El análisis de huesos y artefactos encontrados en yacimientos arqueológicos ha revelado que muchas enfermedades conocidas hoy en día, como la tuberculosis, la lepra y la sífilis, eran comunes en las sociedades prehistóricas. Estos hallazgos han derribado longevas teorías científicas que se creyeron indiscutibles, y han obligado a los investigadores a replantear la historia de la enfermedad. El autor examina con detalle los resultados de los estudios genómicos realizados sobre estos microorganismos, y explica cómo los avances en la genética han permitido rastrear la evolución de las enfermedades a lo largo del tiempo.
Además, la obra dedica un espacio significativo al estudio del ADN fósil neandertal, liderado por Svante Pääbo. El autor explica cómo el análisis del ADN recuperado de los restos de homínidos neandertales ha revelado que los humanos modernos ( Homo sapiens) se hibridaron con ellos y con los denisovanos, y cómo estas hibridaciones tuvieron consecuencias evolutivas. Explica cómo las ventajas que tuvieron los Homo sapiens al incorporar alelos de sus parentes extintos permitieron su expansión y éxito, pero también cómo algunas de las adaptaciones de los humanos contemporáneos con los neandertales y los denisovanos se manifestaron como enfermedades. Esto ofrece una perspectiva fascinante sobre la historia de la resistencia humana a los patógenos.
Opinión Crítica de Medicina Arcaica: con crítica y recomendaciones
«Medicina Arcaica» de Orlando Mejía Rivera es una obra ambiciosa y valiosa que merece ser leída y estudiada por cualquier persona interesada en la historia de la medicina, la antropología médica, la genética y, en definitiva, en la historia de la humanidad. El autor demuestra un dominio excepcional de su materia, y su escritura es clara, accesible y cautivadora. La obra está ricamente documentada, y la inclusión de traducciones originales del papiro de Edwin Smith y otros textos antiguos es un elemento particularmente interesante y valioso. Sin embargo, es importante reconocer que la obra no está exenta de algunas limitaciones.
Si bien el autor ofrece una visión general exhaustiva de la historia de la medicina, a veces se adentra demasiado en detalles técnicos y genealógicos, lo que puede resultar un tanto abrumador para el lector no especializado. Además, el libro podría beneficiarse de una mayor exploración de las diferencias culturales y regionales en las prácticas médicas a lo largo de la historia. A pesar de estas pequeñas críticas, «Medicina Arcaica» es una obra imprescindible que nos invita a reflexionar sobre las raíces de nuestra propia medicina y sobre la compleja relación entre el hombre y la enfermedad. Recomendamos ampliamente esta obra a estudiantes, investigadores y a cualquier persona que busque una comprensión más profunda de la historia de la salud humana.
Consideraciones Finales: palabras clave y recomendación
Como señala Alberto Barrera Tyszka en su epígrafe, «Orlando Mejía Rivera encuentra, de la mejor manera, las 2 obsesiones y las 2 emociones de Orlando Mejía Rivera: la medicina y la escritura, construyendo un relato extraordinario y apasionante». El libro es un testimonio de la pasión y el rigor del autor, y una celebración del poder de la historia para iluminar el presente. «Medicina Arcaica» no es solo un libro de historia, es una invitación a repensar nuestra comprensión de la salud, la enfermedad y la condición humana. La obra está enriquecida por la primera traducción completa de los 48 casos clínicos del papiro de Edwin Smith, la meticulosa interpretación de los jeroglíficos y la incorporación de las últimas investigaciones genealógicas. Un libro para estar pendientes de su traducción a otros idiomas.

