“Arbolidades” se estructura como una serie de poemas que exploran la diversidad del mundo arbóreo, desde los imponentes cipreses hasta los delicados bonsáis. Hernández no se limita a describir árboles como objetos, sino que los utiliza como metáforas para representar diferentes aspectos de la vida. El ciprés, con su forma vertical y su espíritu resiliente, puede simbolizar la fuerza, la perseverancia y la búsqueda de la verdad. El ciprés, con su perfil elegante y su capacidad para resistir las inclemencias del tiempo, se convierte en un símbolo de resistencia y aspiración.
El libro se adentra en la esencia de la vida a través de la rica imaginería del bosque. La estructura misma de los poemas refleja la estructura del bosque: una trama aérea de ramas que se proyectan hacia el cielo, una proyección subterránea de las raíces que se entrelazan en una red compleja, comunicando y alimentando a los árboles. Esta imagen subraya la importancia de la interdependencia y el equilibrio en la naturaleza, pero también puede interpretarse como una representación de la mente humana, con sus diferentes ideas y pensamientos que se conectan y se influyen mutuamente.
Además, la obra contempla una increíble variedad de árboles, incluyendo árboles con nombres exóticos como el baobab, un gigante corpulento que representa la longevidad y la sabiduría. Otros árboles destacados son el madroño, con su forma robusta y su presencia imponente, y el melojo, cuya sonoridad evoca la belleza del sonido del viento entre las hojas. La riqueza de la biodiversidad arbórea se presenta no solo como un espectáculo visual, sino como una fuente de inspiración para la reflexión filosófica y espiritual.
El libro también destaca el papel crucial del bosque como ecosistema, un lugar de vida donde coexisten diferentes especies animales y vegetales. El viento, la lluvia, el arroyo, la tierra y la roca se entrelazan para crear un equilibrio natural, y los árboles juegan un papel fundamental en este proceso. La obra estudiar las relaciones entre los árboles y otros seres vivos, subrayando la importancia de la sostenibilidad y la necesidad de proteger la naturaleza.
El trabajo de Hernández se caracteriza por un lenguaje poético rico y evocador, que utiliza imágenes sensoriales para transportar al lector al corazón del bosque. El uso de metáforas y símbolos es constante, creando un universo de significados que invita a la interpretación. La obra no busca ofrecer respuestas fáciles, sino que invita al lector a explorar sus propios sentimientos y pensamientos. Hernández utiliza la poesía como herramienta de autoexploración y como un medio para conectar con el mundo natural.
Cada poema en “Arbolidades” es una invitación a la contemplación. El lector se encuentra ante imágenes poderosas, como la “trama aérea de ramas” que cuenta su “proyección subterránea” en la “red coloured de raíces”. Esta imagen, fundamental en la obra, representa la conexión profunda entre los árboles y la importancia de sus raíces, no solo como soporte físico, sino como fuente de vida y de conocimiento. El autor explora la idea del arborismo como metáfora de la existencia, de la necesidad de anclarse a la tierra para poder crecer y desarrollarse.
Además, el libro ofrece un profundo respeto por el entorno natural. Los versos enfatizan la complejidad del ecosistema del bosque, donde cada elemento, desde el más pequeño insecto hasta el árbol más grande, desempeña un papel vital. La obra también explora la idea de la temporalidad a través del lente del árbol, observando su crecimiento, su decadencia y su renacimiento. La vida del árbol simboliza la vida humana, con sus ciclos de nacimiento, crecimiento, madurez y muerte.
La obra también explora el concepto del espacio y el tiempo a través de las imágenes del bosque. La “trama aérea” evoca la sensación de estar suspendido en el aire, mientras que la “proyección subterránea” nos recuerda que las raíces del árbol se extienden profundamente en la tierra. El autor utiliza el bosque como un escenario para explorar temas universales como el amor, la pérdida, la memoria y la esperanza. El libro se puede interpretar como una invitación a vivir el momento presente y a apreciar la belleza del mundo que nos rodea.
Opinión Crítica de Arbolidades (Premio Orihuela 2019): Un Puñado de Raíces para la Reflexión
“Arbolidades” es una obra que se disfruta a varios niveles. En su superficie, es un libro de poesía sobre el bosque, pero en realidad es mucho más que eso. Es una invitación a la reflexión profunda sobre la naturaleza humana y nuestro lugar en el mundo. La obra es accesible y conmovedora, pero también desafiante y provocadora.
Hernández logra crear un universo poético rico y evocador, utilizando un lenguaje que es a la vez simple y complejo. La obra es capaz de transportar al lector al corazón del bosque, haciéndole sentir la frescura del aire, el olor de la tierra y la quietud del silencio. La obra es ideal para aquellos que buscan un escape del ruido y el estrés de la vida moderna, y que desean conectarse con la naturaleza de una manera significativa. El libro es un testimonio de la belleza y el poder de la naturaleza, y un llamado a protegerla.
Si bien la obra puede ser percibida como algo abstracta o poco práctica para algunos, la verdadera fortaleza de “Arbolidades” reside en su capacidad para generar emociones y despertar la conciencia. A través de sus versos, Hernández nos invita a cuestionar nuestras propias percepciones del mundo y a encontrar un sentido de conexión con la naturaleza. La obra es un regalo para el alma, y un recordatorio de que, a menudo, las respuestas que buscamos se encuentran en los lugares más inesperados. Recomendamos este libro para aquellos que buscan una lectura introspectiva y que no temen dejarse llevar por la belleza de la poesía.

