La historia de “Ubu, Rey” es una pieza de teatro absurdo escrita por Alfred Jarry en 1896. La trama se centra en un campesino, Ubú, quien, impulsado por un deseo insaciable de poder y reconocimiento, se inmoló en el jardín del señor de Digeon. Sin embargo, tras su muerte, la gente del pueblo, bajo la influencia de la vieja Sra. Digeon, decide que Ubú es un héroe. La convierten en rey y le confieren un reino imaginario, donde lo rigen sus propios deseos más primarios: la sed de vino, la glotonería y la violencia.
La transformación de Ubú en rey es, en sí misma, una caricatura grotesca del poder. El rey, incapaz de gobernar con sentido común, se comporta como un niño pequeño mimado, exigiendo constantemente regalos, comida y atención. Sus ministros, un burdo y torpe consejero y un sordo pero obediente secretario, lo ayudan a satisfacer sus caprichos, perpetuando así su tiranía. El reino, que se encuentra en el patio de la casa de Digeon, se convierte en una prisión para aquellos que se atreven a contradecir al rey. La ironía es que Ubú, un muerto, controla el mundo. La amenaza que representa Ubú es real, porque el rey se dedica a destruir todo lo que encuentra a su paso: se come las frutas, se bebe todo el vino y destierra a todos los que intentan corregir sus actos.
La historia se desarrolla de manera aparentemente caótica y absurda, pero con una lógica interna que refleja la naturaleza del poder y la corrupción. Ubu, al principio, simplemente disfruta de su nueva posición, destruyendo sin motivo aparente el reino. Su comportamiento es regido por su instinto más básico, que le lleva a un comportamiento desmedido. La situación llega a un punto crítico cuando Ubú, en un ataque de rabia, asesina al consejero, al secretario, a la vieja Sra. Digeon y al propio Sr. Digeon. Este acto de violencia marca un punto de inflexión en la historia, y la situación se agrava a pesar de que el rey es derrotado y traído de vuelta a su antigua condición.
Sin embargo, la obra no termina aquí. Tras la muerte de Ubú, nadie recuerda lo que ha sucedido. La historia es narrada por el cuentacuentos, un personaje que ha decidido recordar la historia de Ubú. El cuentacuentos advierte a los niños sobre los peligros del poder y la importancia de la memoria histórica. La historia termina con una reflexión sobre la necesidad de recordar el pasado, para no repetir los errores. El cuentacuentos le recuerda a los niños que, aunque Ubú haya muerto, su historia sigue siendo relevante, porque nos enseña que el poder puede corromper incluso a los más insignificantes, y que el silencio y la indiferencia pueden permitir que la tiranía se perpetúe.
El álbum de Ruillier captura la esencia de esta obra con una sencillez sorprendente. Las ilustraciones, realizadas con la maestría característica del autor, son impactantes y evocan la atmósfera perturbadora de la obra de Jarry. Los colores estridentes y las formas grotescas refuerzan el tono absurdo y grotesco de la historia, sin caer en el horror explícito. El texto, claro y conciso, ha sido adaptado para ser comprensible a los niños, manteniendo al mismo tiempo el espíritu provocador de Jarry.
El libro no solo narra la historia de Ubú, sino que también transmite un mensaje importante: el poder puede corromper y la memoria es una herramienta de defensa contra la tiranía. La figura del cuentacuentos, que se encarga de recordar la historia de Ubú, es fundamental. El cuentacuentos es un símbolo de la responsabilidad histórica y la necesidad de no olvidar los errores del pasado. Su voz, firme y sabia, invita a los niños a reflexionar sobre el poder, la justicia y la moralidad.
«El Rey Glotón» es un libro imprescindible para niños que gustan de las historias con un toque de humor negro y de las reflexiones sobre el poder. Es un libro que puede ser leído en familia, para iniciar conversaciones sobre temas importantes como la justicia, la moralidad y la responsabilidad. Además, es un buen ejemplo de cómo los libros pueden ser utilizados para educar y entretener al mismo tiempo. Lo recomendaría a padres y educadores que busquen un libro que les permita hablar con los niños sobre temas complejos de manera accesible. Finalmente, es un trabajo que merece la pena leer, y seguramente te encantará.

