La historia se desarrolla en un momento crítico de la batalla contra Moro, quien ha logrado capturar a un número considerable de almas para aumentar su poder. Tras una serie de enfrentamientos con Goku y Vegeta, este último está visiblemente agotado, con las heridas del combate afectándole significativamente. Moro, aprovechando la debilidad de Vegeta, continúa desatando el caos, devastando planetas enteros y robando almas con una eficiencia escalofriante. La tensión es palpable, y la esperanza de los héroes parece disminuir a medida que las acciones de Moro se vuelven cada vez más impredecibles.
En el corazón de la historia, Vegeta, impulsado por su orgullo como príncipe de los Saiyajin, decide intensificar su ataque contra Moro. Utilizando técnicas que aún no se habían visto antes, Vegeta emprende una asalto directo al corazón del tirano galáctico. Lo que sorprende a todos, incluidos a Goku, es la nueva técnica que Vegeta introduce: la separación forzosa de espíritu. Esta técnica, que requiere una concentración extrema y un control absoluto de la energía ki, permite a Vegeta extraer selectivamente al espíritu de Moro, separándolo de su cuerpo físico. Esto, inicialmente, parece darle una ventaja decisiva, ya que el espíritu de Moro se vuelve vulnerable a los ataques de Vegeta. La separación, si bien brillante en su ejecución, no tiene en cuenta la naturaleza única y adaptable de Moro, cuyo poder reside en la capacidad de reincorporar rápidamente los fragmentos de su espíritu.
La batalla entre Vegeta y Moro alcanza su clímax en una secuencia de acción frenética y visualmente impactante. Vegeta, con una determinación inquebrantable, continúa ejecutando la separación forzosa de espíritu, aprovechando la vulnerabilidad de Moro. El artista, Akira Toriyama, demuestra su maestría al dibujar cada movimiento con una precisión y dinamismo que intensifican la tensión de la escena. Se aprecia en cada panel la habilidad para transmitir las emociones de los personajes y la energía de la batalla. La técnica de Vegeta, aunque innovadora, resulta ser un error estratégico, ya que la velocidad y la capacidad regenerativa de Moro le permiten reincorporar sus fragmentos espirituales de manera rápida, neutralizando el ataque.
En un momento crucial, Moro, consciente de la amenaza que representa la separación forzosa de espíritu, utiliza una de sus habilidades más poderosas: la reincorporación rápida de fragmentos espirituales. Esta habilidad le permite absorber de forma instantánea los fragmentos de espíritu que Vegeta ha extraído, reconstruyendo su propio poder y restableciendo el equilibrio de la batalla. La sorpresa y el pánico se apoderan de Vegeta, quien se da cuenta de que su técnica, aunque efectiva a corto plazo, no tiene en cuenta la adaptabilidad de Moro. El panel final del número es un ejemplo magistral de la narrativa de Toriyama, con un Moro triunfante, la Tierra a punto de ser destruida y Vegeta, exhausto y desmoralizado, entendiendo que la batalla será mucho más compleja y peligrosa de lo que había imaginado. El as de Moro es, sin duda, el momento culminante del número.
Opinión Crítica de Dragon Ball Serie Roja Nº 277
Este número de Dragon Ball Serie Roja es un brillante ejemplo de lo que hace que la serie sea tan querida: un equilibrio perfecto entre acción, estrategia, humor y personajes carismáticos. La introducción de la técnica de «separación forzosa de espíritu» por parte de Vegeta es un logro considerable, demostrando la capacidad de Toriyama para innovar y mantener la serie fresca y emocionante a lo largo de los años. Sin embargo, el as de Moro, un movimiento que parece diseñado para contrarrestar la técnica de Vegeta, subraya la importancia de la adaptabilidad y la capacidad de improvisación que son esenciales para el éxito en la batalla. El autor logra que la derrota de Vegeta, aunque temporal, sea conmovedora, resaltando el sacrificio y la determinación de Vegeta.
Dragon Ball Serie Roja Nº 277 es una lectura obligada para cualquier fan de la saga. Es un número que no solo ofrece una batalla épica y llena de acción, sino que también introduce nuevas ideas y desafíos que impulsan la historia hacia adelante. La revista, en sí misma, es un objeto de colección valioso, gracias a la calidad de los dibujos, el diseño y el tamaño de las ilustraciones. Si bien la técnica de Vegeta es un error táctico, la narrativa de Toriyama, como siempre, es impecable, y la serie, en general, sigue siendo una joya de la literatura de manga. Se recomienda encarecidamente este número para aquellos que buscan una experiencia completa y satisfactoria de Dragon Ball.

