El pasaje bíblico de Mateo 14, 7, «A los pobres los tienen siempre con ustedes, » es el corazón del mensaje del Papa Francisco para la V Jornada Mundial de los Pobres. Este versículo, seleccionado con deliberación, no es solo una instrucción religiosa, sino una
de la gracia divina que debe ser compartida con todos, especialmente con los pobres.
El Papa Francisco interpreta este pasaje a la luz de su teología de la misericordia, subrayando que «tener» a los pobres con uno no implica solo una actitud de benevolencia, sino una
de lo que significa “tener” a los pobres con ustedes, lo que puede llevar a interpretaciones superficiales o incluso a un mero acto de caridad sin abordar las causas estructurales de la pobreza.
Además, la complejidad de la globalización y el aumento de la desigualdad dificultan la posibilidad de una respuesta pastoral eficaz. Las estructuras económicas y políticas, en muchos casos, están diseñadas para perpetuar la exclusión social y la pobreza. Para superar estos desafíos, es necesario un enfoque integral que combine la ayuda humanitaria con la lucha por la justicia social y la defensa de los derechos humanos.
Recomendaciones: Las diócesis deben desarrollar estrategias específicas para abordar la pobreza en sus comunidades, incluyendo la creación de redes de apoyo social, la promoción de la educación y la capacitación, y la defensa de los derechos de los pobres. Asimismo, es importante fomentar el diálogo entre la Iglesia y las organizaciones de la sociedad civil, así como con las instituciones gubernamentales, para encontrar soluciones conjuntas a los problemas de la pobreza. Finalmente, la formación pastoral debe enfocarse en la comprensión de las causas de la pobreza, en el desarrollo de la solidaridad y en el fomento del compromiso social. Se necesita un cambio de mentalidad, un despertar de la conciencia, un reconocimiento de que la dignidad humana es un don de Dios que debe ser protegido y promovido por todos.
