El universo de Super Mario ha cautivado a generaciones de niños y adultos, consolidándose como uno de los personajes más reconocibles y queridos de la historia de los videojuegos. Desde sus inicios en la NES, Mario se ha transformado en un símbolo de diversión, aventura y, sobre todo, de un espíritu inquebrantable. La editorial Planeta De Agostini, consciente de esta popularidad, ha mantenido una línea editorial consistente con la publicación de cómics y libros infantiles dedicados al plombado aventurero, ofreciendo a los lectores jóvenes la oportunidad de sumergirse en las emocionantes peripecias de Mario.
Ahora, en su número 18, la saga continúa con un enfoque que busca mantener la esencia del kodomo manga original, ese tipo de publicación infantil que a menudo combinaba acción, humor y una estética sencilla pero efectiva. Y lo hacen con una estrategia que, vista su exitosa implementación en el tomo 17, se basa en la nostalgia, en la posibilidad de convertirse en “amigos de Mario y Yoshi” y en la creación de una experiencia casi fotográfica, invitando al lector a identificarse con el héroe de aspecto italiano.
La historia de «Super Mario Nº 18» nos transporta a un nuevo desafío en el Reino Champiñón, donde el malvado Bowser ha liberado una horda de Goombas especialmente agresivos, liderada por un Goomba gigante con un apetito insaciable por las bayas de plátano. Mario, acompañado por su fiel amigo Luigi, se encuentra en una situación complicada y debe, rápidamente, encontrar una manera de detener la amenaza. La trama se centra en una búsqueda por un antiguo artefacto mágico conocido como «El Cristal de la Armonía», que, según la leyenda, es la única herramienta capaz de calmar la furia del Goomba gigante y devolver la paz al Reino Champiñón.
El descubrimiento del Cristal está intrínsecamente ligado a un misterioso viaje a través de diferentes áreas del reino: desde los peligrosos Bosques Encantados, habitados por hadas traviesas y ardillas juguetonas, hasta las profundidades del Laberinto de la Piedra, donde Mario y Luigi deben resolver acertijos y superar trampas mortales. A lo largo de su aventura, se cruzan con personajes conocidos de la saga, como la Reina Peach, quien ofrece consejos y ayuda, y el Profesor de los Insectos, que proporciona información vital sobre los hábitos de los Goombas. La principal dificultad radica en que Bowser ha utilizado magia negra para envalentonar a los Goombas, haciéndolos más fuertes y agresivos, además de dotarlos de nuevas habilidades, como la capacidad de lanzar pequeñas bolas de piedra.
La narrativa se estructura de forma clásica, con escenas de acción frenética, momentos cómicos y una pizca de suspense, elementos que han caracterizado a los cómics de Super Mario a lo largo de los años. No obstante, la editorial ha añadido un componente de “fotomatón” al incluir ilustraciones que permiten al lector imaginar su propia versión de la aventura, haciéndolo protagonista de la historia. La edición, fiel al estilo kodomo, se centra en el colorido y la claridad, con viñetas grandes y dibujos expresivos que facilitan la comprensión a los lectores más jóvenes.
El volumen se desarrolla principalmente en dos partes. Primero, Mario y Luigi deben enfrentar a las primeras oleadas de Goombas en el campo de trigo, un escenario tradicional de la saga. La batalla es intensa y requiere que los héroes utilicen todo su ingenio y valentía para superar a los enemigos. Se incluyen escenas de acción de gran dinamismo, mostrando a Mario usando su gorra de rescate, su tubo y sus saltos para esquivar los ataques y lanzar sus bolas de fuego, mientras Luigi lo apoya desde atrás. La ambientación del campo de trigo, con sus espigas doradas y su cielo azul, es un escenario visualmente atractivo.
La segunda parte de la historia se centra en el descubrimiento del «Antiguo Monasterio de la Armonía» donde se guarda el Cristal. Para llegar al monasterio, Mario y Luigi deben superar una serie de pruebas, como escalar una pared resbaladiza, resolver un rompecabezas y atravesar un túnel oscuro. Estos desafíos no solo ponen a prueba las habilidades de los héroes, sino que también sirven para introducir al lector en el mundo del juego, con sus reglas y desafíos. Al final, se revela que el Cristal de la Armonía, no solo posee el poder de calmar a los Goombas, sino que también es un objeto de gran valor para los habitantes del Reino Champiñón. La imagen del Cristal, brillante y reluciente, es un elemento central de la historia y simboliza el equilibrio y la paz en el reino.
Además, el volumen incluye elementos que refuerzan la temática del «fotomatón». Se ofrecen varias viñetas donde el lector puede elegir su propia cara para insertarla en la escena, imaginándose a sí mismo como el héroe de la aventura. Esta mecánica busca aumentar la interacción del lector con la historia y fomentar su identificación con el personaje de Mario. La editorial también ha incorporado detalles visuales que reflejan el estilo de un fotomatón clásico, como los bordes blancos y la posibilidad de añadir texto personalizado al incluir la propia foto del lector.
Opinión Crítica de Super Mario Nº 18
«Super Mario Nº 18» es una entrega que, aunque no alcanza la grandiosidad de algunas de las historias más emblemáticas de la saga, cumple su función de ofrecer una lectura entretenida y accesible a los lectores más jóvenes. La editorial ha logrado mantener la esencia de los cómics de Super Mario, con un ritmo ágil, personajes entrañables y una historia que combina acción, humor y aventura. El dibujante ha capturado la esencia del personaje de Mario, con sus saltos, su gorra de rescate y su sonrisa contagiosa.
Sin embargo, la historia carece de una trama particularmente innovadora. Se basa en fórmulas ya conocidas y no presenta giros inesperados. No obstante, esto no es un defecto, sino una elección deliberada de la editorial, que busca ofrecer una lectura cómoda y familiar para los niños. La edición, fiel al estilo kodomo, es un punto fuerte, con viñetas grandes, dibujos expresivos y una paleta de colores vibrante. La inclusión de la mecánica del «fotomatón» es una idea original que funciona muy bien, añadiendo un elemento de diversión y participación al lector.
«Super Mario Nº 18» es una lectura recomendada para los niños que estén empezando a interesarse por los cómics de Super Mario. Es una buena manera de introducir a los niños en el mundo de la saga y de fomentar su imaginación y creatividad. El libro es un buen ejemplo de cómo la editorial ha mantenido viva la llama de Super Mario a lo largo de los años, ofreciendo una lectura que sigue siendo relevante para los niños de hoy en día. Sin embargo, para los fans más veteranos, puede resultar un tanto repetitivo y carente de la profundidad que caracteriza a algunas de las historias originales. A pesar de ello, es un buen complemento para la colección y un objeto de colección que puede ser apreciado tanto por los niños como por los adultos.

