Este segundo volumen de «Totum Revolutum» se presenta como un tapiz complejo y vibrante, tejido con hilos de ironía, autocrítica, ternura y un profundo entendimiento de la naturaleza humana. Carlos San Antonio Monsell, con su habitual estilo desinhibido, nos guía a través de 116 relatos, plasmados entre diciembre de 2017 y enero de 2018. La variedad es notable: hay capítulos que te harán reír a carcajadas, otros que te llevarán a la introspección, algunos que te proporcionarán valiosas lecciones y, en general, muchos que te harán reflexionar sobre tus propias experiencias.
El libro se organiza en torno a la zona essential de su autobiografía, la del análisis transaccional, una herramienta tan fascinante como de gran utilidad, que Monsell ha ido puliendo y perfeccionando a lo largo de toda la saga. Pero no solo se limita al análisis transaccional. El volumen se adentra en una amplia gama de temas, desde estrategias de liderazgo y desarrollo personal hasta consideraciones sobre la disciplina y la inteligencia emocional. Además de las profundas reflexiones sobre el «crecimiento private», el autor comparte anécdotas personales, observaciones sobre el mundo que le rodea y consejos prácticos que se derivan de su dilatada experiencia. Se exploran situaciones cotidianas y complejas, mostrando cómo las pequeñas decisiones y actitudes pueden tener un impacto significativo en nuestras vidas.
Gran parte del libro está dedicada a la exploración de las relaciones interpersonales, con un enfoque en la comunicación efectiva, la empatía y la resolución de conflictos. Monsell no rehúye la autocrítica y, con honestidad brutal, examina sus propios errores y fracasos, convirtiéndolos en oportunidades para el aprendizaje y el crecimiento. Este volumen, como los anteriores, es una profunda inmersión en la historia de un hombre, en su evolución, en sus valores y en su visión del mundo.
De los 116 relatos, 64 fueron escritos de nuevo cuño, una clara evidencia de la constante evolución del autor y su compromiso con la actualización de sus conocimientos. Los otros 52 relatos son recopilaciones de años anteriores, un testimonio de la longevidad y la riqueza de su experiencia. La combinación de lo nuevo y lo antiguo crea una obra particularmente profunda y conmovedora.
El libro no es una narrativa lineal, sino una serie de historias interconectadas, que se entrelazan para ofrecer una visión holística del mundo de Carlos San Antonio Monsell. Estos relatos, que abarcan desde memorias personales hasta reflexiones filosóficas, están repletos de contraste y disparidades, y están escritos con un lenguaje ágil, desinhibido y repleto de enjundia y sustancia. Este estilo, que ha caracterizado a toda su obra, permite al lector establecer una conexión directa con el autor, como si fuera un confidente en el que puede depositar sus dudas y preocupaciones.
La organización del libro no sigue un esquema estricto, sino que se basa en la fluidez de la memoria y en el deseo de Monsell de compartir su sabiduría de forma directa y sin artificialismos. Los capítulos están interrelacionados entre sí, y muchos de ellos se refieren a temas ya abordados en los volúmenes anteriores, lo que permite al lector profundizar en sus reflexiones y reinterpretar la información desde una perspectiva diferente. Este enfoque, que se contrasta con el método más tradicional de la escritura, refleja la filosofía de Monsell sobre el aprendizaje y el crecimiento.
Además, el libro está lleno de momentos de sinceridad y transparencia, donde el autor reconoce sus errores y fallos con una honestidad desarmante. No teme mostrar su vulnerabilidad ni expresar sus emociones con intensidad. Esta autenticidad es uno de los aspectos más atractivos del libro, y ayuda al lector a sentir una conexión más profunda con el autor. La presencia de ingenio y desenfado, junto con momentos de erotismo (que se encuentran más abundantes en el primer volumen), añaden un toque de humor y vivacidad a la narración, sin oscurecer la seriedad de los temas abordados. No es un libro que se lea en un momento de distracción, sino que requiere de la atención y la reflexión del lector.
Opinión Crítica de Totum Revolutum. Volumen II
«Totum Revolutum. Volumen II» es, en esencia, un testimonio de la vida y obra de Carlos San Antonio Monsell, un hombre que ha dedicado cuarenta años a ayudar a otras personas a crecer y a desarrollarse. El libro es un regalo para los lectores que buscan inspiración, consejo y motivación. Es una obra que se lee con placer, pero que también invita a la reflexión y al autodescubrimiento.
Aunque el libro está considerado como continuación del primero en cuanto a la numeración de sus relatos, la gran mayoría de los mismos son independientes y autónomos, lo que permite al lector empezar a leerlo en cualquier momento. Su estilo es desinhibido, versátil y, a veces, cintillante, pero nunca es exigente o didáctico. Monsell se muestra tal cual es: sincero, incluso transparente, espontáneo. Ha superado en estos libros su tendencia al perfeccionismo en forma de retoque exagerado. Se deja fluir, y el lector beneficia de esa liberación. Este autor hace que el libro sea un viaje inolvidable.
En general, el libro es una excelente adición a la saga de «Totum Revolutum». Es un libro que se debe leer a todos los que buscan crecer personalmente, pero también para quienes tienen una afinidad por la literatura de autoayuda, pero sin las exageraciones de este género. Además, es una obra que se lee con placer, pero que no deja de invitar a la reflexión y al autodescubrimiento. Recomendado para cualquiera que busque profundizar en el análisis transaccional y en el crecimiento privado. Este libro es una experiencia para el alma.



