El libro nos sitúa en el planeta Turazul, un mundo vibrante y lleno de vida, donde el Mar Azuláctico es el corazón mismo de la existencia. Este mar no es un simple cuerpo de agua; es un ser vivo, una fuente de energía y armonía que sostiene la vida de incontables especies. Chipie, una joven azuláctica (una especie propia del planeta Turazul, caracterizada por su conexión especial con el mar), vive una vida tranquila y feliz en la ciudad submarina de Coralina, dedicada a la protección de los arrecifes de coral y la colaboración con las demás criaturas marinas.
Sin embargo, la tranquilidad se ve interrumpida por una amenaza terrible: unos
para niños y jóvenes que disfrutan de las historias de aventuras y que están interesados en temas de medio ambiente. Es un libro que puede fomentar la imaginación, el pensamiento crítico y el respeto por la naturaleza. La editorial Babidi-bu Libros ha realizado una elección acertada al publicar esta obra, que sin duda conquistará a los lectores más jóvenes.


