El libro se centra en el período que comprende desde la finalización de la Guerra Civil hasta la muerte de Franco en 1975. Aguirre Herráinz establece un marco histórico fundamental al recordar que, cerca de 470.000 personas cruzaron la frontera pirenaica en 1939, huyendo de las bombas y, crucialmente, de la
, la represión y el control ideológico. La sociedad española, dividida entre aquellos que apoyaban al régimen y aquellos que se oponían a él, reaccionó con una mezcla de desconfianza y hostilidad hacia los exiliados, considerándolos “elementos disruptivos” que podían poner en riesgo la estabilidad del país. Esta actitud, alimentada por la propaganda franquista, oscureció aún más la difícil situación de los exiliados, que se vieron aislados y desamparados.
El autor examina las iniciativas que tomaron los exiliados para adaptarse a su nuevo entorno. Muchos se dedicaron a la
a la historia de España, y una obra que merece ser leída y estudiada. Recomendado altamente.

