La historia se sitúa en el año 781, un año marcado por la devastación y la incertidumbre para el vasco. La reciente, y a la vez frágil, victoria sobre las tropas de Carlomagno en la batalla de Orreaga o Roncesvalles, que ha ganado fama en todo el continente, no ha traído la paz y la estabilidad que esperaban. Al contrario, las
. Ante la ausencia de hombres, las mujeres asumen responsabilidades que tradicionalmente estaban vedadas a su género, llevando las armas, liderando guerrillas, administrando recursos y defendiendo sus hogares. Esta transformación social, documentada con detalle por Orueta, es uno de los aspectos más sorprendentes y originales de la novela.
El corazón de la historia se encuentra en los valles pirenaicos, un territorio duro y accidentado, conocido por los vascones como su refugio, pero también como un campo de batalla. La novela se despliega a través de múltiples narradores, ofreciendo diferentes perspectivas sobre los acontecimientos. Vemos la historia a través de los ojos de guerreros, campesinos, mujeres, clérigos, y hombres de negocios. Cada uno de estos personajes contribuye a crear una imagen completa y multifacética de la sociedad vasca en el siglo VIII. Las escenas de batalla son épicas y visceralmente descritas, utilizando un lenguaje rico en imágenes y metáforas, que nos transporta directamente al centro de la acción. La novela no solo cuenta una historia de guerra, sino que también explora temas como la moralidad, la religión, la identidad y la justicia.
La novela se centra en la lucha desesperada del pueblo vasco para resistir la invasión cordobesa, y en la improbable alianza que se forma entre los diferentes clanes vascos, principalmente con la participación activa de las mujeres. La historia comienza con el despertar de las tensiones, alimentadas por la guerra civil y la escasez de recursos, y culmina en una serie de enfrentamientos violentos y estratégicos que ponen a prueba la valentía y la inteligencia de los vascones. Orueta explora a fondo la psicología de los personajes, mostrando sus dudas, sus miedos y sus esperanzas, y su lucha por mantener la integridad de su cultura y su forma de vida.
El desarrollo de la trama está marcado por intrigas palaciegas, traiciones, alianzas inestables y sacrificios personales. Los clanes vascos, que tradicionalmente se habían enfrentado entre sí, se ven obligados a unirse para enfrentar una amenaza común, y desarrollan una nueva forma de relación, basada en el respeto mutuo y la confianza. Las mujeres, lideradas por figuras femeninas como «Amaia» (una guerrera excepcional) y “Lizarra” (una curandera inteligente y valiente), se convierten en pilares fundamentales de la resistencia, utilizando su conocimiento del terreno, su habilidad para la guerra, y su capacidad para la organización, para hacer frente a los invasores. Orueta describe de forma vívida sus tácticas de combate, las estrategias empleadas y la determinación con la que enfrentan al enemigo.
La novela incorpora elementos históricos reales, como la batalla de Orreaga, que es utilizada como punto de partida para la narración, y la presencia de culturas y religiones en conflicto, como el cristianismo y el islam, que enriquecen la trama y la hacen más compleja. Orueta utiliza un lenguaje evocador y lleno de imágenes, que nos transporta a un pasado lejano, pero que al mismo tiempo es sorprendentemente actual, ya que aborda temas universales como la lucha por la libertad, la identidad y la justicia. La novela no solo cuenta una historia de guerra, sino que también es una exploración de la naturaleza humana, de nuestras fortalezas y debilidades, de nuestras aspiraciones y nuestros miedos.
Opinión Crítica de Wascon
«Wascon» es una obra ambiciosa y requiere un esfuerzo del lector, pero la recompensa es una experiencia de lectura profundamente gratificante. Josetxo Orueta ha logrado crear una novela épica y conmovedora, que nos transporta a un pasado lejanos pero que siempre está vivo en nuestra memoria. La novela está dotada de una estabilidad narrativa muy buena, que nos ayuda a seguir la trama de forma creíble.
La principal fortaleza de «Wascon» es su profundidad y complejidad. Orueta no simplifica los problemas que plantea, sino que los explora de manera crítica y matizada. La novela es una obra realmente rica en temas y perspectivas, y nos invita a reflexionar sobre nuestras propias creencias y valores. El ritmo de la narración es excelente, con momentos de acción y tensión que se alternan con escenas más reflexivas y descriptivas. La representación de las mujeres como protagonistas es especialmente valiosa, y contribuye a desafiar los estereotipos de género que a menudo sostienen nuestras sociedades. Además, el autor ha investigado profundamente el contexto histórico y cultural de la época, lo que confiere a la novela una gran credibilidad y realismo.
Se podría argumentar que el enfoque narrativo es a veces demasiado densificado, lo que podría resultar cargado para algunos lectores. Sin embargo, esto es probablemente una consecuencia de la ambición del autor y de su deseo de profundizar en los aspectos más complejos de la historia. En general, «Wascon» es una obra que se recomienda a todos los que buscan una historia épica, inspiradora y profundamente reflexiva.
«Wascon» es una lectura obligada para aquellos interesados en la historia vasca, la literatura medieval y las aventuras épicas. Es una novela que no solo entretiene, sino que también nos hace reflexionar sobre la naturaleza humana, la importancia de la identidad y la necesidad de defender nuestros valores. Es una obra que se mantiene en nuestra memoria luego de terminada, y que nos inspira a ser más valientes, más resistentes y más justos. «Wascon» es, en conclusión, un homenaje magnífico al espíritu vasco.
