La novela se centra en Alba, una anciana que se encuentra en sus últimos momentos. En el seno de su habitación de hospital, donde la realidad y la memoria se entrelazan de manera sorprendente, se reúnen cuatro mujeres: Carla, Ada, la inquieta Elizabeth y, finalmente, la propia Alba. Cada una de ellas ha vivido antes, ha amado, ha sufrido y ha cometido errores, y ahora, en este limbo entre la vida y la muerte, se encuentran con la posibilidad de dar un cierre a sus vidas, pero también de comprender el legado que dejaron atrás. La trama se desarrolla a través de sus conversaciones, de sus recuerdos, de sus confesiones y, sobre todo, de la forma en que cada una de ellas se enfrenta a la inevitabilidad de su fin.
La narrativa se construye de manera fragmentada, alternando entre el presente, donde Alba se debate entre la aceptación y el miedo, y las memorias de vidas pasadas, algunas de las cuales pertenecen a figuras históricas y literarias. La autora utiliza una técnica de “flashbacks” magistral, creando un efecto de “velo” que oscurece la línea entre lo que fue y lo que está ocurriendo en el presente. Este velo, además, sugiere que el purgatorio no es un lugar de castigo, sino un reino donde las almas pueden experimentar la normalización de sus vidas, incluso si han sido “saltar» conchas y pimienta, como el cambio en el peso de las cosas.
La belleza del libro reside en la forma en que Sarrate explora las relaciones humanas en su máxima expresión. Las cuatro mujeres, a pesar de sus diferencias y de sus historias individuales, se unen por un lazo de amistad y comprensión, creando un espacio donde cada una puede encontrar consuelo y esperanza. A través de sus conversaciones, la autora nos invita a reflexionar sobre el significado del amor, la amistad, el perdón y el legado que dejamos a nuestros seres queridos. Además, la novela incorpora relatos de la propia Rosa Sarrate, quien se presenta como una “alma frustrada”, añadiendo una capa de ironía y auto-reflexión a la historia.
El núcleo de la novela es la exploración de la naturaleza del tiempo y la memoria. Sarrate nos muestra cómo el pasado no es una entidad estática, sino que está constantemente remodelándose a través de nuestras experiencias y recuerdos. Las vidas de las cuatro mujeres se entrelazan de manera compleja, mostrando cómo un mismo acto puede tener consecuencias a lo largo de múltiples vidas. Además, la autora nos plantea la cuestión de si la redención es posible, y si el destino está predeterminado o si tenemos la capacidad de elegir nuestro propio camino.
La forma en que se presenta el lenguaje es crucial. No se trata de una conversación sencilla. La habilidad de algunas almas para comunicarse se considera un privilegio, un “privilegio de unos pocos que, en ocasiones, ni siquiera se sienten dignos de ello”. La novela juega con la idea del lenguaje como una herramienta para la comprensión y la conexión, y para muestra de ello, se introduce el hecho de que las almas pueden hablar usando un dialecto o un estilo que no corresponde a su vida anterior. La novela se enfoca en la cuestión de qué tan importantes son las palabras para encontrar la conexión, para aliviar el dolor, y para recordar.
El desarrollo de la trama se centra en la relación entre las cuatro mujeres y en su proceso de aceptación de su destino. Cada una de ellas, a su manera, se enfrenta a su propio miedo y a su propia incertidumbre. Elizabeth, por ejemplo, se aferra a su memoria, intentando revivir momentos de su vida pasada, mientras que Carla busca en la amistad de las otras almas una forma de encontrar paz. Sin embargo, a medida que avanza la historia, todas ellas comienzan a comprender que la verdadera liberación está en aceptar el presente y en dejar ir el pasado.
Opinión Crítica de Vida De Vidas
«Vida De Vidas» es, sin duda, una novela exigente, pero también profundamente recompensadora. Rosa María Sarrate ha creado un universo literario original y fascinante, donde la realidad y la ficción se funden de manera magistral. La novela se beneficia de un estilo de escritura poético y evocador, que nos transporta a un mundo lleno de misterio y de belleza. La autora utiliza una técnica de «flashbacks» y de “velos” que nos obliga a cuestionar nuestra propia percepción de la realidad y del tiempo.
Sin embargo, la novela no está exenta de desafíos. El estilo fragmentado y la abundancia de referencias históricas y literarias pueden resultar confusos para algunos lectores. Además, la trama es «desembocada» y la novela no ofrece respuestas fáciles. Sarrate no pretende resolver los misterios de la vida y la muerte, sino que simplemente nos invita a reflexionar sobre ellos. No obstante, la complejidad de la novela se vuelve parte de su atractivo, y la lectura de «Vida De Vidas» se convierte en un viaje de autodescubrimiento y de expansión del pensamiento.
«Vida De Vidas» es una novela que recomiendo a aquellos lectores que disfruten de la literatura experimental, que estén dispuestos a «saltar» sobre las convenciones y que deseen reflexionar sobre los grandes misterios de la existencia. Es una obra que requiere «mucha sal y pimienta» para ser valorada, pero que, una vez que se comprende su propósito, se convierte en una experiencia literaria inolvidable. Es una lectura que te hace pensar, sentir y cuestionar tu propia vida.
