La historia se centra en el inspector Ángel Paz, un policía veterano de la comisaría principal de Vigo, atormentado por sus propios demonios y por el peso de un pasado doloroso. Paz, un hombre marcado por la rutina y la desilusión, se enfrenta a un caso que rápidamente se transforma en una pesadilla: una serie de asesinatos brutales y meticulosamente planeados, cada uno de ellos más impactante y perturbador que el anterior. El método de los criminales es, en esencia, el mismo: una
realmente implacable, que utiliza el horror psicológico para confrontarnos con la oscuridad que se esconde en la humanidad. La novela destaca por su ritmo frenético y por su capacidad para mantener al lector en vilo a través de una narración intensa y conmovedora. La escritura de Feijoo es precisa y efectiva, y la descripción de los crímenes es lo suficientemente detallada para generar una sensación de repulsión, pero sin caer en la excesiva sensacionalismo.
La fortaleza principal de «Un Fuego Azul» es su personaje principal, el inspector Paz. Es un policía desgastado por la vida, con múltiples defectos y secretos que lo caracterizan. Su lucha por mantener la razón y la normalidad en un mundo de horror es profundamente complicada y emotivamente conmovedora. La relación entre Paz y el criminal se convierte en un clímax narrativo que revoluciona la trama de la novela. En general, considero que «Un Fuego Azul» es una obra excelente, que cumple con todas sus promesas y que debe ser leída por aquellos que buscan un thriller original y conmovedor.
Esta novela no es para los lectores que busquen una lectura ligera o confortable. Es una obra que exige atención y que puede resultar perturbadora para aquellos sensibles al horror. Sin embargo, para aquellos que estén dispuestos a afrontar sus propios miedos, «Un Fuego Azul» es una experiencia literaria que quedará grabada en su memoria. Es un libro que te hará pensar, te hará sentir y, sobre todo, te hará cuestionar la naturaleza de la maldad.

