La historia que Morales reconstruye comienza en octubre de 1919, en el corazón de la Baixa lisboeta. Fernando Pessoa, ya establecido como traductor de correspondencia comercial, se encuentra en las oficinas donde trabaja
La clave del éxito de este libro reside, en parte, en la forma en que Morales ha logrado humanizar a Ofélia Queiroz. Tradicionalmente, los poetas han sido representados como figuras solitarias y aisladas, pero Morales nos muestra a Ofélia como una mujer de carne y hueso, con sus sueños, sus aspiraciones y sus frustraciones. Ella no es simplemente la «novia» de Pessoa; es un personaje complejo y fascinante, que merece ser recordado y apreciado. La novela se vuelve así, no solo un testimonio de un amor inusual, sino un homenaje a la vida, en todas sus formas y matices. Recomendado a todos los amantes de la literatura y a aquellos interesados en la historia de Portugal.

