«Triannual II» se desarrolla en el contexto de un mundo que se siente cada vez más incierto y caótico. La narrativa se centra en el protagonista, un hombre que se encuentra inmerso en una profunda crisis existencial. El trienio 2018-2020 se presenta como un período de desaceleración, en el que la vida se vuelve cada vez más fragmentada y desconectada. El protagonista, quien en el primer volumen ya se mostraba desilusionado con el mundo, se ve afectado por una serie de eventos traumáticos que lo sumen aún más en supos propia disformidad.
La trama se entreteje con paralelismos inquietantes entre el presente y reminiscentes recuerdos del pasado, especialmente aquellos relacionados con el primer volumen de la serie. Estas referencias no son meros adornos estilísticos; siguen siendo elementos cruciales para la comprensión del presente del protagonista y para desentrañar los misterios que lo rodean. Se exploran temas como el déficit de atención, el consumo compulsivo de información, y la pérdida de la capacidad de conectar con el presente. Estos elementos, presentados de manera visceral y poética, reflejan la sensación de estar atrapado en un bucle temporal, donde el pasado y el futuro se superponen de forma indistinguible. La historia se desarrolla a través de registros de audio y cartas, que añaden una capa adicional de verosimilitud a la narrativa. Estas piezas fragmentadas de información, lejos de ser un obstáculo, se integran perfectamente en la atmósfera general de incertidumbre y desorientación.
Además de la exploración de la angustia existencial del protagonista, «Triannual II» también ofrece una crítica sutil pero efectiva de la sociedad contemporánea. Tellez, a través de sus personajes, exagera las tendencias y los comportamientos que, a menudo, nos definen, ofreciendo un espejo distorsionado de nuestros vicios y contradicciones. La novela, sin embargo, no se limita a una crítica social; también se adentra en la psicología individual, analizando las necesidades insatisfechas, las relaciones conflictivas y los mecanismos de defensa que utilizan los personajes para afrontar el sufrimiento. El libro no busca ofrecer soluciones, sino que se propone invitar al lector a reflexionar sobre sus propias vidas, y sobre las posibles formas de encontrar sentido en un mundo que a menudo nos parece absurdo e incomprensible. La construcción del universo en el que se mueve el protagonista es deliberadamente desestabilizadora, forzando al lector a cuestionar sus propias percepciones del tiempo, el espacio y la realidad.
«Triannual II» es una novela que se consume lentamente, como un jarabe potente que altera la percepción del lector. El trienio 2018-2020, narrado desde una perspectiva muy personal, se presenta como un período de crisis profunda para el protagonista, pero también de posible reconstrucción. La novela, a pesar de su tono sombrío y su ritmo pausado, despierta una intensa curiosidad en el lector, quien se siente constantemente desorientado junto con el protagonista.
La narrativa se centra en la relación del protagonista con su hija, una figura ambivalente que representa tanto la esperanza como la frustración. La dinámica entre ambos, marcada por la distancia emocional y la falta de comunicación, se convierte en un símbolo de la incapacidad de los individuos para conectar con los demás en un mundo cada vez más individualista. A través de flashbacks y monólogos internos, Tellez explora las raíces de esta desconexión, revelando los traumas y las relaciones conflictivas que han marcado la vida del protagonista. La novela es una invitación a la empatía, y al mismo tiempo, una advertencia sobre los peligros de la soledad y el aislamiento.
La estructura de la novela, que se asemeja a un diario fragmentado, añade una capa adicional de verosimilitud a la historia. Los registros de audio, las cartas y los fragmentos de diarios proporcionan una visión íntima de la vida del protagonista, revelando sus miedos, sus inseguridades y sus inspiraciones. La escritura de Tellez es poética y evocadora, y utiliza imágenes y metáforas para crear atmósferas intensas y impactantes. La novela no ofrece respuestas fáciles, sino que invita al lector a participar activamente en la construcción del significado de la historia. Además, el uso de la estructura de trienio, amplía las posibilidades de interpretación y potencializa la sensación de circularidad que caracteriza a la serie. Al final de la novela, el lector se queda con la sensación de que el tiempo es un círculo, y que los errores del pasado pueden ser repetidos en el futuro. La novela se cierra, por lo tanto, como un ciclo completo, dejando al lector con la sensación de haber sido testigo de una transformación personal, aunque sea una transformación ambigua y no totalmente exitosa.
Opinión Crítica de Triannual II: Un Testimonio de la Angustia del Siglo XXI
«Triannual II» es, sin duda, una de las obras más inquietantes y provocadoras de Sara Tellez. No es una novela fácil de leer, pero su intensidad y su profundidad la convierten en una lectura inolvidable. Tellez, a través de su estilo característico, logra capturar la angustia del siglo XXI, reflejando las preocupaciones y miedos que comparten muchos individuos en la sociedad moderna.
La novela se distingue por su atención al detalle, y su realismo psicológico. Tellez no idealiza a sus personajes, sino que los presenta con sus defectos y vulnerabilidades. El protagonista, aunque desesperanzado y confundido, es un personaje comprensible y empático, que inspira al lector a cuestionar sus propias creencias y valores. La novela se abre a múltiples interpretaciones, y no ofrece soluciones fáciles. En cambio, despierta al lector a reflexionar sobre su propia vida y sobre las posibles formas de encontrarse en un mundo que a veces parece incomprensible. Para aquellos que buscan narrativas fáciles o concluyentes, «Triannual II» puede resultar frustrante. Sin embargo, para aquellos que disfrutan de narrativas experimentales y profundamente reflexivas, la novela ofrece una experiencia literaria única y impactante.
Recomendaciones: Se recomienda leer esta novela si se tiene interés en la literatura experimental, en la exploración de la psicología humana, y en las reflexiones sobre el tiempo, la memoria y la identidad. Es una novela que desafía al lector, pero que también recompensa su atención con una experiencia literaria profunda y inolvidable. Su complejidad la hace particularmente adecuada para lectores que buscan narrativas que promuevan la reflexión personal. Sin embargo, es importante aproximarse a la novela con una mente abierta y una actitud crítica.


