Tractatus Logico-Photographicus: La Fotografia Explicada A Los Atunes

Tractatus Logico-Photographicus: La Fotografia Explicada A Los Atunes

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Sinopsis de Tractatus Logico-Photographicus: La Fotografia Explicada A Los Atunes

El libro se presenta inicialmente como una serie de reflexiones sobre la “fotografía” en su sentido más amplio, no como una disciplina técnica, sino como un proceso de observación, captura y representación de la realidad. Davila argumenta que la fotografía, al obligarnos a elegir un único encuadre, implica una selección, una imposición de una perspectiva sobre el mundo. Esta selección, a su vez, condiciona nuestra percepción y genera un “falso” orden en la realidad que pretendemos capturar. Se suma a esto un tratamiento casi obsesivo de la luz, el color, el plano, la composición, utilizando como ejemplos incluso conceptos abstractos como la relatividad o la entropía.

El libro se desarrolla a través de una mezcla de observaciones personales, reflexiones filosóficas, juegos de palabras y, lo que es más importante, fotografías propias. Las fotografías, escogidas de manera aparentemente arbitraria, sirven como puntos de partida para las reflexiones del autor. Se presentan ejemplos de paisajes urbanos, retratos de personas, objetos cotidianos, y fantasmas de figuras históricas y literarias, todo ello desprovisto de cualquier contexto explicativo. Davila utiliza estos elementos para ilustrar sus argumentos, creando un ambiente de confusión deliberada que refleja la propia naturaleza de la percepción y la interpretación. El libro es un laberinto en sí mismo, donde el lector se pierde en un flujo de ideas y imágenes, sin que exista una vía de escape clara.

Davila construye este mundo a través de una serie de “tesis” y “antítesis” que sonpresentadas de manera aparentemente inconexa. A menudo, estas ideas se enredan entre la argumentación lógica y la divagación. Al final, el resultado es algo que se asemeja a un tratado en miniatura, un universo paralelo donde las leyes de la lógica parecen suspenderse en favor de la sugestión y la fantasía. El libro se vuelve en sí mismo un objeto de estudio, mostrando cómo se construye el conocimiento y cómo se interpreta la realidad.

El libro explora la conexión entre la fotografía y el tiempo, con la idea de que cada fotografía es, en esencia, un «instantáneo» que congela un momento particular, simultáneamente precediendo y siguiendo el instante en el que se tomó la fotografía. Esto se refleja en su uso de la secuencia cronológica como una estructura narrativa, a pesar de la aparente aleatoriedad de la presentación de las imágenes y los textos. Davila explora la idea del «espacio-tiempo» como un concepto fundamental para entender la fotografía, considerando que la imagen no solo captura una escena en un momento particular, sino que también establece una relación entre el pasado y el presente. Esta reflexión se ve reforzada por la utilización de imágenes de la luna, que a menudo se asocia con la concepción de un tiempo eterno.

El libro se construye como una crítica a la pretensión de objetividad y a la búsqueda de un significado único en la realidad. Davila argumenta que la fotografía es siempre una interpretación, una selección de la realidad que está sujeta a la voluntad y la percepción del fotógrafo. No hay una “verdad” objetiva en la fotografía, sino una multiplicidad de interpretaciones posibles. La utilización de la figura del «Quijote» como narrador y protagonista del libro refuerza esta idea, mostrando cómo el artista puede ser un ingeniero de imágenes y una construcción de significados.

La estructura del libro se basa en una serie de “conversaciones” entre el autor y una serie de personajes fantasmales que aparecen y desaparecen de forma caprichosa. Estos personajes, que van desde figuras históricas como Schopenhauer y Lucrecio, hasta personajes inventados como la asistenta Eloísa y el fantasma de Remo Vilado, sirven como vehículos para explorar diferentes perspectivas sobre la fotografía y el mundo. Davila utiliza estos personajes para poner en escena la idea de la multiplicidad de interpretaciones y la falta de un significado único. La utilización de la figura de Bob Esponja es particularmente graciosa y refleja la idea de que el arte puede ser absurdo y desconectado de la realidad.

Davila usa las fotografías no para documentar una escena, sino para crear una “palabra-imagen” que evoque una emoción o una idea. La estética de sus imágenes es deliberadamente “mal ejecutada” para subrayar la idea de que la técnica no es lo importante, sino la intención y el mensaje. Él busca desmantelar la idea de la técnica fotográfica como un proceso de creación artística. El autor propone que la fotografía es, en cambio, una herramienta para expresar la subjetividad del artista y para comunicar sus propias interpretaciones de la realidad. El autor se niega a tomar una postura moral. Al final, la obra se convierte en un espejo para el lector, obligándolo a cuestionar sus propias ideas sobre la fotografía, el arte y la realidad.

Opinión Crítica de Tractatus Logico-Photographicus: La Fotografia Explicada A Los Atunes

«Tractatus Logico-Photographicus» es, sin duda, una obra provocadora y a menudo frustrante, pero también profundamente estimulante. Davila no pretende ofrecer una guía práctica sobre la fotografía, sino que, en cambio, desafía las nociones convencionales sobre el arte y la representación. El libro es un ejercicio de pensamiento crítico que invita a desafiar nuestras propias preconcepciones y a cuestionar la idea de que existe una “verdad” objetiva en la fotografía.

Aunque el estilo de Davila puede resultar confuso y desorientador, esto es precisamente lo que lo hace tan interesante. La obra es un ejercicio de absurdo que desmonta las expectativas del lector y lo fuerza a pensar de manera nueva. La obra se puede leer como una crítica a la intelectualización del arte, y a la pretensión de que el arte siempre debe tener un significado profundo y trascendental. A veces, la obra se vuelve laberíntica, pero en esos momentos es cuando su valor se maximiza.

Sin embargo, el libro no está exento de problemas. Algunos lectores pueden encontrar su estilo demasiado confuso y desorganizado, y puede ser difícil de comprender sin un acercamiento preparado. Además, la obra es altamente subjetiva y depende en gran medida de la voluntad del lector para aceptar sus argumentos. La falta de una estructura clara puede ser un problema para algunos lectores, y puede ser difícil encontrar un hilo conductor en la obra.

Recomendación: «Tractatus Logico-Photographicus» es una lectura desafiante, pero altamente recompensadora para aquellos que estén dispuestos a aventurarse en el laberinto de ideas de Ricky Davila. No se debe leer como un libro para aprender sobre fotografía, sino como un ejercicio de pensamiento crítico y una exploración de los límites de la representación y la interpretación. Recomendado para aquellos que disfrutan de la literatura experimental, los desafíos intelectuales y las obras que desafían las convenciones.

Resumen de Tractatus Logico-Photographicus: La Fotografia Explicada A Los Atunes

image/svg+xml Género del libro: Fotografía, Historia y critica de la fotografía

Editado por la Editorial: Galaxia Gutenberg

Fue publicado en el año: 2020

Publicado físicamente en: Es

Registrado con el ISBN: 9788417971373

Tipo de encuadernación: Tapa Blanda

Numero de paginas: 272

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