La historia comienza con un accidente inesperado que sacude la vida de Álvaro, un enólogo dedicado a una cooperativa vinícola en la región de Yecla. Álvaro, un hombre aparentemente tranquilo y arraigado a la tierra, es encontrado inconsciente tras una caída en el viñedo. Los servicios de emergencia lo trasladan a un hospital, pero su estado es crítico y se encuentra en estado de coma. Lo que inicialmente se interpreta como un accidente fortuito, pronto se revela como algo mucho más complejo y siniestro.
Paralelamente, la noticia del accidente despierta la sospecha de la novia de Álvaro, Grenache, y de su madre, María. Ambas, impulsadas por la preocupación y la incredulidad ante las circunstancias, comienzan una investigación en paralelo, desconfiando de las versiones oficiales y buscando respuestas donde nadie parece querer compartirlas. En su búsqueda, descubren una red de intereses y secretos que se entrelazan en torno a dos bodegas, “El Roble Sagrado” y “La Lapa”, propiedad de la familia Montenegro y el apadrinado de la cooperativa, respectivamente. Estas bodegas, aparentemente dedicadas a la elaboración del vino, son en realidad un punto de encuentro para un empresario italiano, Vittorio Rossi, con ambiciones internacionales y una creciente obsesión por introducir drogas ilegales en el mercado europeo.
La investigación de Grenache y María los lleva a conocer las complejas relaciones entre los gentes de la zona, descubriendo viejas rencillas, silencios incómodos y una profunda desconfianza entre los miembros de la comunidad. A medida que profundizan en la investigación, descubren que Vittorio Rossi utiliza la producción del vino como una tapadera, empleando a manipuladores y cómplices para ocultar sus actividades ilícitas. Se revela que el vino, con su potencial para la ocultación y el transporte, es el vehículo perfecto para el tráfico de drogas, y que la producción de vino de alta gama es, en realidad, una inversión en la creación de “recipientes” para el tráfico. La trama se vuelve aún más intrincada cuando se descubre que Álvaro, antes de su accidente, estaba investigando también las actividades sospechosas de Rossi, y que su caída, en realidad, fue un intento de silenciarlo.
La novela explora la lucha entre el pasado y el presente, la defensa de la tierra y la corrupción, y la búsqueda de la justicia en una comunidad donde los secretos son tan densos como las viñas. La investigación se convierte en una carrera contra el tiempo, ya que Vittorio Rossi, consciente de estar siendo investigado, utiliza todos los recursos a su disposición para proteger sus intereses y eliminar a cualquier obstáculo en su camino. La tensión aumenta a medida que los protagonistas se acercan a la verdad, y se revela que el accidente de Álvaro no fue un simple accidente, sino el detonante de una compleja conspiración que amenaza con destruir la vida de aquellos que intentan desenmascararla.
El relato de José María Velasco Roman se centra en la figura de Álvaro, cuya caída en el viñedo y posterior estado de coma, desencadenan una investigación que desvela una red criminal mucho más profunda de lo que cualquiera podría imaginar. La novela se construye meticulosamente, presentando una serie de pistas y sospechas que mantienen al lector en tensión hasta el final. El lector, como los propios personajes, se verá confrontado con la necesidad de cuestionar las apariencias y de buscar la verdad bajo las capas de engaño y complicidad.
La investigación de Grenache y María no solo se centra en descubrir la causa del accidente de Álvaro, sino también en desentrañar los secretos que ocultan las bodegas y los personajes que los rodean. La novela crea un ambiente claustrofóbico y de desconfianza, donde ningún personaje puede ser considerado completamente inocente. A medida que avanza la investigación, se revela la conexión entre la producción de vino y el tráfico de drogas, mostrando cómo la aparente inocencia de la viticultura puede ser utilizada para fines ilícitos. La novela explora la idea de cómo la riqueza y el poder pueden corromper y cómo la ambición puede llevar a la destrucción.
La figura de Vittorio Rossi, el empresario italiano, emerge como el principal antagonista de la historia. Rossi, un personaje frío, calculador y despiadado, esconde sus ambiciones deudas de negocio y un pasado turbio. La novela muestra la figura del empresario extranjero como un símbolo de la globalización descontrolada y de la infiltración de intereses extranjeros en territorios vulnerables. Su poder, respaldado por dinero y contactos, le permite ejercer una influencia considerable en la región, y lo convierte en un personaje omnipresente y peligroso.
A medida que la investigación se intensifica, se revelan secretos familiares, traiciones y rencillas antiguas, lo que añade una capa de complejidad a la trama. Se descubre que las relaciones entre los miembros de la familia Montenegro, propietarios de «El Roble Sagrado», y el apadrinado de Álvaro, están marcadas por la ambición, la envidia y el resentimiento. También se revela que la comunidad vitivinícola, habituada a la monotonía y al aislamiento, se ha convertido en un caldo de cultivo para la corrupción y la desconfianza. La novela, en definitiva, presenta una visión crítica de la sociedad rural española, mostrando cómo la falta de oportunidades y la desigualdad social pueden crear un ambiente propicio para la delincuencia y la deshonestidad.
Opinión Crítica de Terruño: Entre el Misterio y la Tierra
«Terruño» es una novela ambiciosa y bien construida, que logra sumergir al lector en la atmósfera de la España vaciada, ofreciendo un retrato crudo y realista de una región marcada por la despoblación y la corrupción. José María Velasco Roman demuestra una gran maestría en la construcción de la trama, utilizando un ritmo narrativo envolvente que mantiene al lector en tensión hasta el final. La novela se distingue por su cuidada caracterización de los personajes, que son complejos, contradictorios y, en definitiva, humanos. Cada personaje está dotado de motivaciones y conflictos internos que lo hacen creíble y cercano al lector.
La novela destaca por su capacidad para evocar los paisajes y las costumbres de la región, utilizando un lenguaje descriptivo y evocador que permite al lector visualizar con claridad el entorno y sentir la atmósfera de la tierra. La autora ha logrado capturar la esencia de la España rural, mostrando su belleza y su desolación, sus tradiciones y sus secretos. La relación entre el vino y el territorio es un elemento central de la novela, y Velasco Roman la explora con maestría, mostrando cómo el vino puede ser tanto una fuente de riqueza y prosperidad como un instrumento de corrupción y engaño.
Sin embargo, la novela también tiene algunos aspectos que podrían mejorarse. A veces, el ritmo narrativo se vuelve un poco lento, especialmente en los capítulos que se centran en la descripción de los paisajes y las costumbres. Además, algunos de los personajes secundarios podrían haberse desarrollado con mayor profundidad. Aunque los personajes principales están bien construidos, algunos de los personajes secundarios, que podrían haber aportado más color y riqueza a la trama, resultan algo planos y unidimensionales. “Terruño” es una novela recomendable para aquellos que disfruten de las historias de misterio, intriga y crimen, pero también para aquellos que se interesen por la exploración de la España rural y sus paisajes y costumbres. Se la puede recomendar para aquellos que aprecien una buena novela de suspense, con una trama bien construida y personajes complejos y creíbles. Una lectura interesante para los amantes del género.
