“Territorio” es un relato extenso y meticulosamente construido, que se desarrolla principalmente a través de la evocación de recuerdos. El autor, a través del narrador, nos sumerge en el rectángulo de tierra conocido como Ifni, una colonia española situada en la actual Marruecos, donde pasó más de once años durante su juventud. El lector se encuentra inmerso en una atmósfera cargada de sensaciones: el calor abrasador del desierto, el olor salino del mar, el eco de las voces de los amigos y familiares, la música, la pintura y la arquitectura de un lugar que, a pesar de ser un enclave fronterizo, poseía una singularidad que lo convertía en un refugio. La novela no presenta una cronología lineal; en su lugar, se despliega a través de fragmentos, impresiones y asociaciones de ideas, como si el narrador estuviera intentando reconstruir un mosaico de memorias, tratando de dar forma a ese «territorio mental» que aún reside en su interior.
El libro explora las complejas relaciones del narrador con su familia, especialmente con su padre, un militar destinado en Ifni, y los amigos que comparte en este enclave. Se revelan detalles sobre sus primeras experiencias, sus descubrimientos, sus frustraciones y sus aspiraciones, todo ello filtrado a través de la mirada de un joven que intenta comprender su lugar en el mundo. A través de esta mirada, Sáenz nos ofrece un retrato conmovedor de la infancia y la juventud, con sus dudas, sus miedos, pero también con su esperanza y su capacidad de asombro ante la belleza del mundo que le rodea. El autor utiliza un lenguaje rico y evocador, lleno de imágenes y metáforas, para transportar al lector a ese pequeño pedazo de España, para que éste pueda sentir la misma intensidad de emociones que experimentó el narrador.
El libro se centra en la reconstrucción de un pasado inalcanzable, un pasado que el narrador intenta recuperar mediante la escritura. A través de este proceso, el autor explora la naturaleza de la memoria, su fragilidad y su capacidad para transformar la realidad. La novela se caracteriza por su estilo contemplativo y reflexivo, en el que el narrador se cuestiona constantemente sobre su identidad, su origen y su relación con el pasado. Se trata de una obra que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la memoria como fuente de identidad y como herramienta para comprender el presente.
El autor utiliza un recurso narrativo particularmente efectivo: el de las «instantáneas». El narrador describe sus recuerdos como si fueran fotografías, capturando momentos, paisajes y personas de una manera muy precisa y detallada. A través de estas «instantáneas», Sáenz intenta dar forma a ese «territorio mental», que se erige como el verdadero protagonista de la novela. El lector se siente como un testigo de la reconstrucción de un pasado que, al mismo tiempo, se revela como un presente. El autor utiliza un lenguaje despojado y preciso, sin florituras, pero lleno de matices y de sugerencias, lo que contribuye a crear una atmósfera de intimidad y de sinceridad.
Opinión Crítica de Territorio
«Territorio» es una novela profundamente conmovedora y, a la vez, enormemente ambiciosa. Miguel Sáenz logra, con una maestría sorprendente, recrear un espacio y un tiempo perdidos, permitiéndonos, como lectores, presenciar la construcción de una identidad a través de la memoria. La novela destaca por su lirismo y su capacidad para evocar emociones profundas, y su estilo, caracterizado por la precisión y la elegancia, contribuye a crear una atmósfera de gran intensidad. Se trata de una obra que requiere una lectura atenta y reflexiva, pero que recompensa al lector con una experiencia de gran belleza. Es un libro que se queda grabado en la memoria, y que nos invita a cuestionar nuestra propia relación con el pasado. La
es particularmente efectiva, ya que permite al lector experimentar la fragilidad y la inestabilidad de la memoria de una manera muy potente. Se trata de una novela que nos invita a valorar lo que tenemos, a recordar lo que ha pasado y a entender que el pasado, aunque ya no esté presente, sigue teniendo un impacto en nuestro presente. Recomendado, sin duda, a cualquier lector que aprecie la buena literatura y que busque una obra que le haga reflexionar sobre su propia vida. La técnica narrativa de Sáenz, junto con la belleza del lenguaje, hacen de “Territorio” una lectura esencial.

