La historia se centra en Genevieve Harper, una instructora de pilates de veinticuatro años que vive una vida dedicada al sacrificio y a las responsabilidades. Tras la pérdida temprana de sus padres, se ha convertido en el pilar de su familia, cuidando de sus hermanos menores y trabajando incansablemente para asegurar su futuro. Esta dedicación ha significado que Genevieve ha tenido que posponer sus propios deseos y aspiraciones, y en particular, la posibilidad de encontrar el amor. Su vida, aunque llena de amor fraternal, se siente vacía de la pasión y la conexión que anhela. A sus veinticuatro años, no se le permite el lujo de dedicar tiempo a sí misma, ni siquiera a la posibilidad de explorar su propia sensualidad.
La trama cobra vida cuando Trent Fox, una estrella del béisbol, llega al centro de pilates “La casa del loto” para recuperarse de una lesión. Trent es un hombre con una reputación de ser un “jugador”, acostumbrado a relaciones superficiales y al desenfreno. Su presencia en el centro, con su energía vibrante y su atractivo físico, despierta un interés inmediato en Genevieve. La atracción entre ellos es casi palpable desde el principio, intensificándose a medida que pasan tiempo juntos. Trent, a través de las clases particulares que reserva a Genevieve, descubre la
con la
para aquellos que disfrutan de los romances eróticos con un toque espiritual. Es una historia que te hará pensar, sentir y, quizás, incluso despertar tu propio lado sensual. Audrey Carlan ha demostrado una vez más su talento como narradora, y «Raíces Profundas» es un libro que quedará grabado en la memoria del lector. La autora consigue que el libro tenga una energía propia, un vibrar que lo hace diferente y más atractivo.
