La historia de Quinto Sertorio se desarrolla en un escenario de caos político y militar en la República romana. La obra comienza mostrando la creciente disidencia entre los aliados romanos y los habitantes de Hispania, motivada en gran parte por la ambición desmedida y la falta de respeto de los generales romanos hacia las leyes y costumbres locales. El conflicto se exacerba con el ascenso de
. La figura de Publio Servilio Casca, el hombre que asesina a Julio César, se menciona como un ejemplo de cómo la corrupción y el desprecio por las leyes podían desembocar en la violencia y la inestabilidad política. La obra muestra cómo los intereses personales podían prevalecer sobre el bien común, y cómo la ambición podía llevar a los hombres a cometer actos de traición y asesinato. Esta constante amenaza se intensifica cuando el hijo adoptivo de Sertorio, decide involucrarse en la conjura para asesinar al general, en un acto de rebeldía y desesperación.
El libro se centra en la
, que es claro, elegante y accesible, lo que facilita su lectura y comprensión. La elección de Plutarco como fuente principal es un acierto porque ofrece un trasfondo de reflexión, a través de la visión de sus valores y de cuestiones morales.
Sin embargo, la obra no está exenta de
, que nos invita a reflexionar sobre la ambición, la lealtad, el honor, la traición y el destino. La obra de Gabilondo es un testimonio de la importancia de la memoria histórica, un instrumento para recordar que las decisiones que tomamos en el presente tienen consecuencias en el futuro, y que la historia siempre está llena de sombras y de luces. El libro merece una altísima recomendación, tanto por su rigor histórico como por su valor literario.
