El núcleo del argumento de “Pospornografía” radica en la idea de que hemos entrado en una fase donde el porno ya no se encuentra en un “nicho”, sino que ha tomado el control del lenguaje y la estética de la comunicación pública. Pérez Manzanares sostiene que la
, y su estilo de escritura es claro y accesible, lo que facilita la comprensión del libro a una amplia audiencia. Si bien la obra puede resultar inquietante para algunos lectores debido a su tratamiento de la pornografía, es, al mismo tiempo, una invitación a un debate necesario sobre la sexualidad y la representación del cuerpo.
Sin embargo, el libro no está exento de algunas
sobre la omnipresencia de la pornografía y su influencia en nuestra cultura.
“Pospornografía” es una obra fundamental para comprender la relación entre la imagen, el deseo y el poder en la sociedad contemporánea. Se recomienda leerla como un punto de partida para una reflexión más amplia sobre la sexualidad, la ética y el futuro de la comunicación. Es un libro que nos obliga a cuestionar nuestras propias actitudes y prejuicios hacia la pornografía y a considerar las implicaciones de su presencia en nuestra vida cotidiana. La obra, sin duda, marca una transición y un nuevo paradigma en el estudio del porno, donde se deja de ver como algo marginal o desviado, para verlo como un componente central de la comunicación en la sociedad actual.
