La obra «Portugal (1580): Las Campañas Del Duque De Alba», publicada por Almena Ediciones, representa un hito en la historiografía militar española. El libro, el último de la tetralogía que «Guerreros y Batallas» ha desarrollado sobre la vida y obra del duque de Alba, se sumerge en uno de los episodios más cruciales y dramáticos de su carrera: la conquista y anexión de Portugal en 1580. Este logro, marcado por la audacia y el rigor militar, se convierte en un estudio de caso invaluable para entender la estrategia, la logística y las dinámicas políticas que caracterizaron el reinado de Felipe II. El autor, Rubén Saez Abad, ha logrado, con una narrativa meticulosa y basada en fuentes primarias, reconstruir con precisión el evento, ofreciendo una perspectiva única sobre el papel del duque de Alba y su ejército.
El libro no es simplemente una narración de batallas y estrategias. Más allá de la descripción táctica de las campañas militares, «Portugal (1580)» explora las complejas relaciones políticas y diplomáticas que rodean la conquista. Analiza la crisis sucesoria en Portugal, la rivalidad entre Felipe II y Antonio de Crato, y las intrigas palaciegas que contribuyeron a la inestabilidad en el país vecino. La obra es una inversión imprescindible para cualquier estudiante de historia, militar o simplemente para aquellos interesados en la historia de España y sus figuras más destacadas.
La obra se centra en el período que va desde la muerte del rey Sebastián I en la batalla de Alcazarquivir en 1578 hasta el asedio y toma de Lisboa en 1580. La muerte prematura del rey portugués, sin dejar un heredero legítimo, desencadenó una profunda crisis sucesoria. La nobleza portuguesa, dividida entre pretendientes con lazos de parentesco con la casa real, vio la oportunidad de tomar el control del trono. Felipe II, rey de España y aliado de Portugal, se encontró inmerso en una compleja red de intrigas para asegurar su influencia en el país vecino y, por ende, fortalecer su propia posición en Europa.
El duque de Alba, a pesar de su edad avanzada (58 años en 1580), fue el hombre elegido por Felipe II para liderar la invasión. La decisión no fue arbitraria; Alba era un general experimentado, conocido por su disciplina, su prudencia y su habilidad para el mando. La campaña se organiza meticulosamente, comprendiendo la creación de un ejército invasor, la planificación de operaciones y el aprovechamiento de las debilidades del bando portugués. El autor detalla minuciosamente la logística, el suministro de alimentos y armas, y la organización de las tropas, factores cruciales para el éxito de una campaña de conquista. El libro no se limita a describir los movimientos militares, sino que ofrece una visión profunda de la vida cotidiana de los soldados, sus condiciones de vida y sus motivaciones.
El relato de Saez Abad se centra en la estrategia militar empleada por Felipe II, que se caracteriza por una combinación de ataque y defensa. La invasión se inició con una serie de incursiones y saques en el norte de Portugal, con el objetivo de debilitar al bando portugués y desestabilizar la economía. Simultáneamente, las fuerzas españolas, bajo el mando del duque de Alba, se concentraron en el sur de Portugal, preparándose para el asedio de Lisboa, la capital del país. La obra explora en detalle el asedio de Lisboa, un episodio crucial en la historia de la ciudad y del reino de Portugal. El asedio, que duró varias semanas, estuvo marcado por intensos combates, bombardeos y la lucha por el control de los puntos estratégicos de la ciudad.
La batalla decisiva de la campaña, y una de las más famosas de la carrera militar de Alba, es la batalla de Alcazaravellosa, librada en 1580. Aunque se describe como una victoria para Felipe II y el duque de Alba, el autor subraya que se trata de una victoria a expensas de una alta pérdida de vidas para las tropas españolas. La obra no idealiza al duque de Alba, sino que presenta una imagen realista de un hombre de guerra, dispuesto a todo para alcanzar sus objetivos. El libro detalla las circunstancias de la muerte del duque de Alba en Lisboa. Después de asegurar la rendición de la ciudad, el duque, deseoso de regresar a casa para estar con su familia, fue denegado el permiso por Felipe II, quien temía el impacto de su regreso en la opinión pública española. La muerte del duque, considerado por él mismo como «qué excelente vasallo si tuviera buen señor», es un símbolo de la desconfianza y las contradicciones del reinado de Felipe II.
Opinión Crítica de Portugal (1580): Las Campañas Del Duque De Alba
«Portugal (1580)» es una obra monumental que se erige como un ejemplo de rigor histórico y de una narrativa envolvente. Saez Abad ha realizado un trabajo exhaustivo, respaldado por una investigación profunda en fuentes primarias, como cartas, informes militares y documentos oficiales. La obra se destaca por su precisión en los detalles, su comprensión de la complejidad política y militar de la época, y su capacidad para dar vida a los personajes que participaron en la campaña. La descripción de las batallas y el asedio es particularmente impresionante, gracias a la habilidad del autor para transportar al lector al corazón de la acción.
El libro no es solo una historia militar; es también una reflexión sobre el poder, la ambición y la traición. La figura del duque de Alba se presenta como una mezcla de valentía, prudencia y desilusión. La obra expone las contradicciones del reinado de Felipe II, quien, al mismo tiempo, buscaba consolidar su poder en Portugal y mantener un equilibrio de poder en Europa. El autor desafía la visión tradicional del duque de Alba como un simple administrador del imperio español, mostrando su papel como un líder militar y un estratega brillante. El libro merece una calificación sobresaliente, y se recomienda encarecidamente a estudiantes de historia, aficionados a la guerra, y cualquier persona interesada en la historia de España en el siglo XVI. Se podría mejorar, quizás, añadiendo un glosario de términos militares de la época.

