La colección “Olé! Mortadelo” continúa su periplo por los rincones del humor español, ofreciendo nuevas aventuras que, en este caso, se adentran en una temática sorprendentemente actual: la crisis económica. Publicado por Bruguera, este número 185 de la serie no solo es un ejemplar más de la colección, sino un reflejo de la situación económica que azotaba el mundo en el momento de su publicación, acercando al universo de Mortadelo y Filemón a realidades palpables. La serie, fiel a su esencia, mantiene su estilo inconfundible, pero con un tono que, aunque sigue siendo cómico, se ve filtrado por la incertidumbre y la preocupación que generan las dificultades económicas. Este número marca un punto de inflexión dentro de la colección, utilizando una situación concreta para explorar los personajes y su universo.
La colección “Olé! Mortadelo” ha demostrado ser un éxito duradero, manteniendo su relevancia a lo largo de décadas. Su longevidad se debe, en gran parte, al trabajo constante de Francisco Ibañez y al gran legado de personajes que conforman su universo. La colección es un escaparate del clásico cómic español, y sigue ofreciendo una puerta de entrada al humor y a las historias de Mortadelo y Filemón a nuevas generaciones, además de satisfacer a los fans que han crecido con esta icónica pareja. La continua publicación de nuevos números garantiza la continuidad de este universo, y la colección mantiene un papel importante en la historia del cómic español.
La trama del número 185 se centra en la repentina llegada de la crisis económica a las dependencias de la T.I.A. (Tranquilidades Internacionales Antiguas), donde trabajan el Súper, Mortadelo y Filemón. El ambiente es de tensión, ya que el Súper, preocupado por la situación, anuncia la preparación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), con el objetivo de despedir a los agentes considerados “incompetentes”. Esta noticia agrava la situación y genera alarma entre los protagonistas, que se sienten amenazados. La gestión, aunque irónica, de la crisis se encuentra en manos del Profesor Bacterio, quien intenta ofrecer soluciones innovadoras.
La situación se complica aún más cuando Ofelia informa de que varios departamentos de la T.I.A. serán vacíos y que debe colocar nuevos carteles, preparándose para el alquiler de estos espacios a otras empresas. El alquiler del departamento del Súper, finalmente otorgado a “Frutas y Verduras Pepínez S.A.”, despierta la sospecha del Súper, que cree que se trata de una estrategia para deshacerse de ellos. El Súper, impulsado por su paranoia y su necesidad de demostrar el valor de la T.I.A., decide recurrir a la ayuda del Profesor Bacterio y sus inventos.
El Profesor Bacterio, como siempre, se pone manos a la obra, buscando métodos de ahorro para la compañía. Este proceso le lleva a desarrollar nuevos métodos para optimizar los recursos y evitar que la T.I.A. sufra pérdidas económicas. Se centra en la creación de aparatos y sistemas que, aunque aparentemente absurdos, cumplen su función de reducir costes y mantener la estabilidad de la empresa. La participación del Profesor Bacterio es crucial, tanto por sus inventos como por su capacidad de análisis y su visión estratégica. La clave de la historia reside en la interacción entre el Súper, el Profesor Bacterio y las consecuencias de la crisis.
El número 185 de «Olé! Mortadelo» se caracteriza por un planteamiento narrativo que, aunque mantiene la esencia del humor de Ibáñez, incorpora elementos de realismo que reflejan la situación económica. La narrativa se centra en la amenaza de la ERE y la preocupación de los personajes por la estabilidad de la T.I.A. La trama se desarrolla a través de una serie de situaciones cómicas y absurdas, pero también permeada por una sensación de incertidumbre. El Súper, a pesar de su carácter excéntrico y su tendencia a la paranoia, se convierte en el personaje que impulsa la historia, a través de sus esfuerzos por demostrar el valor de la T.I.A. ante la crisis.
La interacción entre los personajes es fundamental para el desarrollo de la trama. El Profesor Bacterio, con sus inventos y su visión lógica, es el contrapunto al carácter impulsivo y a menudo irracional del Súper. La dinámica entre ambos personajes es uno de los pilares del humor de la serie. La presencia de Ofelia, con su eficiencia y supepalidad, también contribuye a la trama. La historia, en esencia, es una mezcla de comedia y crítica social, que invita a reflexionar sobre la situación económica y sobre la necesidad de la innovación y la eficiencia.
Opinión Crítica de ¡Por Isis, Llegó La Crisis! (Ole! Mortadelo 185):
Este número de «Olé! Mortadelo» es un ejemplar sobresaliente dentro de la colección. Francisco Ibañez, como siempre, ha logrado capturar la esencia del humor de la serie, adaptándola a una situación real y actual. La trama es ingeniosa y divertida, pero también tiene un toque de crítica social que la hace más interesante y relevante. La forma en que se aborda la crisis económica, a través de la comedia, es brillante. La obra utiliza el absurdo inherente al universo de Mortadelo y Filemón para comentar sobre las presiones económicas y la incertidumbre que generan.
La adaptación de la crisis económica a un universo de comedia es un ejemplo de la maestría de Ibáñez. El número 185 demuestra que el humor de la serie no solo se basa en las situaciones absurdas y en los personajes excéntricos, sino también en la capacidad de abordar temas relevantes de una manera ingeniosa y divertida. El resultado es una lectura entretenida y reflexiva. Se puede apreciar su estructura, caracterizada por la comedia, pero también puede ser interpretada como una alegoría sobre la precariedad laboral y la incertidumbre económica que asola a muchos trabajadores. Recomendamos este número a los fans de Mortadelo y Filemón, así como a aquellos que buscan una lectura divertida y reflexiva.

