«Poética» se presenta como un libro en construcción, un diálogo inconcluso entre el propio Margarit y un interlocutor, a menudo implícito, que cuestiona constantemente su proceso creativo. El libro está estructurado como una serie de reflexiones, fragmentos, poemas y observaciones que se entrelazan para formar un tejido argumentativo complejo y fascinante. El autor, a través de un estilo aparentemente espontáneo y desordenado, revela sus métodos de trabajo, sus obsesiones y sus dudas. Una de las principales preocupaciones de Margarit en «Poética» es la
recurrentes, como el agua, la piedra y el tiempo, que representan diferentes aspectos de la existencia humana. Margarit utiliza, además, la técnica del diálogo poético para crear una atmósfera de intimidad y confianza con el lector. El libro no se presenta como una obra maestra terminada, sino como un trabajo en curso, un experimento poético que invita al lector a participar en el proceso de creación. El autor, a través de la presentación de fragmentos de textos y de ideas, nos ofrece un vistazo a la mente de un poeta en la búsqueda de la verdad a través del lenguaje. La estructura misma del libro, deliberadamente inconclusa, refuerza la idea de que la poesía es un proceso continuo, una búsqueda constante.
Uno de los pilares fundamentales de «Poética» es la reflexión sobre la función del lector en la obra poética. Margarit argumenta que el lector no es un receptor pasivo de la poesía, sino un participante activo en el proceso de creación. El lector aporta su propia experiencia, su propia memoria y su propia imaginación para dar forma al significado de la obra. El autor enfatiza que la poesía es un diálogo entre el poeta y el lector, y que este diálogo es fundamental para la creación de significado. Esta idea se refleja en la estructura del libro, que está diseñada para involucrar al lector activamente en el proceso de interpretación.
El libro también profundiza en la naturaleza del dolor en la poesía. Margarit explora la idea de que el dolor puede ser una fuente de inspiración poética, y que la poesía puede ser una forma de afrontar el dolor. Argumenta que el poeta no debe evitar el dolor, sino que debe abrazarlo y transformarlo en arte. El autor utiliza ejemplos de su propia obra para ilustrar cómo el dolor puede ser una fuente de verdad y belleza. Esta reflexión sobre el dolor contrasta con la visión tradicional de la poesía como una forma de evasión o escape de la realidad.
Además, «Poética» analiza el significado del tiempo en la poesía. Margarit explora cómo la poesía puede capturar la fugacidad del tiempo y cómo el poeta puede utilizar el tiempo como un símbolo en sus poemas. El autor argumenta que el tiempo es uno de los temas más importantes de la poesía, y que el poeta debe ser consciente del tiempo en su trabajo. La obra enfatiza que la poesía puede funcionar como un instrumento de memoria y como una forma de resistir la erosión del tiempo.
Opinión Crítica de Poetica. Construcción De Una Lírica. Premio Cervantes 2019
“Poética” de Joan Margarit es, sin duda, una obra desafiante y compleja, pero también profundamente conmovedora y reveladora. La obra no pretende ofrecer respuestas fáciles, sino que invita al lector a una reflexión profunda sobre la naturaleza de la poesía y su papel en la vida humana. El estilo desordenado y fragmentado, lejos de ser un defecto, es una herramienta que permite a Margarit explorar la complejidad del proceso creativo y la ambigüedad de la experiencia humana. La obra es una celebración del error y la incertidumbre, un recordatorio de que la búsqueda de la verdad es un proceso continuo, no un destino.
El valor de “Poética” reside en su capacidad para desafiar nuestras asunciones sobre la poesía. Margarit nos obliga a cuestionar la idea de que la poesía debe ser siempre bella y armoniosa. La obra también nos recuerda que la poesía puede ser, a veces, dolorosa y difícil de comprender. La obra se trata más de una “invitación al ejercicio de la imaginación” que de una instrucción sobre cómo escribir poesía. El libro es una obra de experimentación, que merece ser leída y releída, en el afán de comprender la obra del autor.
La estructura fragmentada y dialogante del libro, aunque puede resultar inicialmente desconcertante, se revela como una estrategia inteligente. Al imitar el flujo de la conciencia y la improvisación, Margarit logra crear una atmósfera de intimidad y confianza con el lector. El libro no intenta imponer un mensaje, sino que se deleita en la exploración de las posibilidades del lenguaje. La obra invita al lector a unirse al diálogo poético, a participar en la construcción del significado.
«Poética» es un libro que merece ser leído y apreciado por aquellos que buscan una poesía que sea a la vez intelectual y emocional. Es una obra que se gana el respeto del lector a través de su honestidad, su ambición y su valentía. No es una lectura fácil, pero es una lectura que puede transformar la forma en que vemos y sentimos la poesía. Recomendable para quienes deseen explorar las profundidades de la condición humana a través del lenguaje.

