La historia se centra en Lidia, una joven diseñadora gráfica que trabaja para una agencia de publicidad y que, a pesar de su espíritu independiente y su particular sentido del humor, se encuentra atrapada en un romance con Erik, un chico dulce pero un poco distante, cuya rutina y personalidad parecen, a pesar de sus esfuerzos, ser demasiado predecibles. Lidia está ciegamente enamorada de él, anhelando una conexión más profunda y apasionada, pero siente que Erik no corresponde del todo a sus expectativas, una situación que la hace sentir frustrada y, en ocasiones, desanimada.
Sin embargo, la vida de Lidia toma un giro inesperado con la llegada de Alain, su nuevo jefe. Alain es un chico atractivo, inteligente y con un comportamiento que contrasta notablemente con el de Erik. Su mirada, su sonrisa y su forma de hablar despiertan en Lidia un deseo irresistible, un coqueteo silencioso que la lleva a cuestionar sus sentimientos y a reevaluar sus prioridades. La atracción que siente por Alain es mucho más intensa, más palpable y desinhibida que la que ella siente por Erik, lo que la coloca en una situación de doble filo, obligándola a elegir entre un amor familiar y seguro o un deseo ardiente y desconocido.
A medida que la relación con Alain se intensifica, Lidia comienza a desenterrar secretos del pasado de su jefe, descubriendo que su vida es tan compleja y llena de misterio como la suya. El coqueteo entre ambos se convierte en un juego peligroso, lleno de miradas robadas, conversaciones ambiguas y encuentros casuales que alimentan la incertidumbre y la ambigüedad. Lidia se encuentra en un
es muy efectiva, logrando transmitir la sensación de estar realmente presente en la vida de Lidia.
«Petricor» es una lectura recomendable para aquellos que disfrutan de las novelas románticas con un toque de misterio y una buena dosis de deseo. Es una novela que te hará suspirar, reír y reflexionar sobre el amor y el destino. Se recomienda especialmente a aquellos que se sienten atraídos por las narrativas con un protagonista femenino fuerte y compleja y con una historia de amor que desafía las convenciones. Sin duda, es una novela que deja una sensación de «petricor» en el lector, un aroma a deseo y promesas.
