El libro se centra en un análisis profundo de cómo la tecnología, y particularmente la era digital, está reconfigurando la relación entre la ciudadanía y el gobierno. Castellanos Claramunt argumenta que la
, dos pilares esenciales del buen gobierno democrático. La era digital facilita la vigilancia y la supervisión de las acciones del gobierno, lo que puede contribuir a prevenir la corrupción y el abuso de poder. Sin embargo, la transparencia por sí sola no es suficiente; es necesario que el gobierno sea receptivo a las críticas y que esté dispuesto a corregir sus errores. La participación ciudadana, al fomentar el diálogo y la discusión, puede contribuir a crear un clima de confianza y responsabilidad. Además, la obra explora cómo la tecnología puede ser utilizada para mejorar el acceso a la información pública, lo que puede empoderar a los ciudadanos y permitirles tomar decisiones más informadas.
El libro aborda el concepto de
. Si bien se menciona la importancia de la co-creación, no se explora en profundidad la diversidad de modelos de gobernanza participativa existentes, como la gobernanza colaborativa, la gobernanza basada en el consenso y la gobernanza basada en la delibera-ción. Además, la obra podría haber ofrecido ejemplos más concretos de cómo algunas administraciones públicas han implementado con éxito modelos de participación ciudadana en la era digital. Un análisis más detallado de estudios de caso podría haber enriquecido aún más la obra.
Otra crítica que se podría hacer es que el libro podría haber sido más crítico con las excesivas expectativas que a veces se le atribuyen a la tecnología. Si bien la tecnología puede ser una herramienta útil para la participación ciudadana, no es una panacea. El buen gobierno democrático depende de una serie de factores, como la calidad de las instituciones, la cultura política y la voluntad política. La tecnología no puede, por sí sola, solucionar los problemas que aquejan a las democracias modernas. Es importante recordar que la participación ciudadana no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr objetivos políticos más amplios.
A pesar de estas limitaciones, el libro de Castellanos Claramunt es una contribución importante al debate sobre la participación ciudadana en la era digital. El autor ofrece un marco conceptual sólido y una serie de recomendaciones prácticas que pueden ser útiles para las administraciones públicas, las organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos interesados en mejorar la calidad de la democracia. el libro nos recuerda que la participación ciudadana es un proceso continuo que requiere compromiso, esfuerzo y una visión clara de lo que se espera lograr. Se recomienda su lectura a cualquier persona interesada en la evolución del gobierno democrático en la era digital.


