El libro se articula en torno a las vivencias profesionales de Juan Antonio Marin Ríos, comenzando a partir de 1973, momento crucial para la transición del sistema penitenciario español. Marin Ríos nos transporta a través de décadas de trabajo, detallando las complejidades y los desafíos que enfrentó en su rol como funcionario penitenciario. No se trata de una historia lineal cronológica, sino más bien de una colección de anécdotas, incidentes y reflexiones que, juntas, conforman un retrato íntimo y detallado del funcionamiento de los centros penitenciarios españoles. El autor va desde las primeras etapas, donde la administración penitenciaria enfrentaba importantes limitaciones, hasta las reformas y modernizaciones que, luego, marcarían un antes y un después.
La narración está repleta de ejemplos concretos y programas que, según Marin Ríos, fueron fundamentales para la seguridad, el control interno y la organización de los centros. Se destaca la aplicación de estrategias como la
Leemos este libro con la intención de conseguir una visión profunda y realista del sistema penitenciario, y lo conseguimos. La obra merece ser leída para entender mejor la historia, las problemáticas y el proceso de re-formación de la administración penitenciaria, en un contexto histórico donde la transformación de las instituciones y el sistema legal español fueron profundos.

