El libro se centra en el momento en que Pablo Casado asume la presidencia del Partido Popular, un momento emblemático dentro de la historia reciente del PP. El contexto es crucial: la corrupción del «Caso Gürtel» había desmoralizado a los votantes, la crisis económica había dejado profundas cicatrices y la presión de los partidos nacionalistas, especialmente en Cataluña, era cada vez mayor. Mariano Rajoy, al frente del PP, había visto cómo su partido descendía en popularidad, en un escenario donde la desconfianza hacia la clase política era generalizada. Casado llegó al partido en los peores momentos, una suerte de «último recurso» para intentar salvar una situación que parecía irreversible.
Para sobrevivir, Casado tuvo que reconstruir un partido en descomposición, un proceso que requirió un esfuerzo extraordinario. El autor analiza la estrategia de Casado para mantener unido al PP, un ejercicio de diplomacia y negociación entre sus diferentes facciones. El libro detalla cómo Casado tuvo que lidiar con influencias internas, desde sectores más conservadores hasta aquellos que abogaban por una posición más moderada. La figura de Cayetana Álvarez de Toledo, jefe de gabinete de Casado, y su influencia en las decisiones estratégicas, se examinan con detalle, ilustrando la complejidad de las relaciones dentro del partido. En un momento de intensa turbulencia, Casado logró, con gran habilidad, mantener a flote al PP, un logro que se considera una hazaña en el contexto de la crisis política española.
Quevedo, además, analiza la postura de Casado ante la COVID-19, una decisión que ha sido objeto de críticas y defensa. El libro examina las razones por las que Casado optó por una línea más liberal en la gestión de la pandemia, argumentando que su principal preocupación era minimizar el impacto económico y preservar la libertad de acción de las empresas. Este aspecto, en particular, está muy relacionado con la filosofía de Casado: una fuerte defensa del libre mercado y una cuestiva del intervencionismo estatal. La elección de Casado, aunque controvertida, se presenta como una muestra de su intento de distinguirse del gobierno de Pedro Sánchez, en un momento en que la relación entre ambos se había deteriorado considerablemente.
El libro ofrece una crítica profunda y matizada de la figura de Pablo Casado y su liderazgo dentro del Partido Popular. Quevedo no apunta a desprestigiar a Casado, sino a comprender las dificultades que enfrentó y las decisiones que tomó en un entorno extremadamente hostil. La obra destaca la importancia de la adaptación y la resiliencia para cualquier líder que quiera tener éxito en la política. La figura de Casado representa, en muchos aspectos, el desafío de la «nueva derecha», un grupo que busca redefinir su identidad y su propuesta política en un entorno en constante cambio.
El análisis del libro se centra en la dificultad de mantener la cohesión interna del PP, un desafío que se agudizó debido a la presencia de sectores con diferentes visiones sobre el futuro del partido. La figura de Cayetana Álvarez de Toledo, jefe de gabinete de Casado, y su influencia en las decisiones estratégicas, se examina con detallada precisión. Quevedo argumenta que, aunque Casado logró mantener unido al PP, lo hizo a costa de numerosos desacuerdos y tensiones internas. El autor realza la importancia de la diplomacia y la negociación como herramientas esenciales para gestionar una situación tan compleja.
El libro también examina la postura de Casado ante la crisis económica y la crisis migratoria. Casado defendió una política más liberal, argumentando que la intervención estatal en la economía y la restricción de las libertades individuales eran contrarias a los principios del mercado libre y a la defensa de los derechos individuales. Esta posición, aunque contraria a la de otros líderes de la derecha, le permitió distinguirse y presentarse como una alternativa a la política del gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, esa postura también le valió críticas por parte de los más conservadores, que consideraban que le era necesario ser más radical en su defensa de los valores tradicionales.
Opinión Crítica de Pablo Casado. La Derecha Millennial
El libro de Federico Quevedo es una obras valiosa para comprender la complejidad de la situación política española en los últimos años. Quevedo logra desarrollar un análisis profundo y matizado de la figura de Pablo Casado, presentando al líder del PP como un hombre en una posición extremadamente difícil. El autor evita simplificaciones y exageraciones, centrándose en describir las dificultades que enfrentó Casado y en analizar las decisiones que tomó. Este enfoque es particularmente valioso en un entorno político en el que las emociones y los juicios de valor a menudo superan a la razón y a la objetividad.
El libro demuestra que la situación de Pablo Casado no fue simplemente un caso de mala gestión o de falta de visión política. Casado se encontró con un entorno en el que el PP estaba profundamente desmoralizado, en el que la confianza en la clase política era mínima y en el que el partido estaba dividido por numerosas facciones. Además, Casado tuvo que lidiar con la presión de la crisis económica, con la crisis migratoria y con la tensión con Cataluña. A pesar de todo, Casado logró mantener unido al PP, un logro que merece ser reconocido.
Sin embargo, el libro también plantea preguntas sobre el futuro del PP. Quevedo argumenta que la estrategia de Casado para adaptar el partido a la «nueva derecha» tuvo ciertos limites. El autor sugiere que el PP necesitaba una redefinición más profunda de su identidad y de su propuesta política. El libro finaliza con una nota de cautela, señalando que el futuro del PP dependía de su capacidad para hacer frente a los desafíos del presente y del futuro. El libro es un análisis valioso que contribuye a la comprensión de la política española y que es legítimo que se sigan haciendo preguntas sobre el futuro del PP y de España.

