La colección “Olé!”, publicada por Bruguera desde 1971, es una joya del cómic español, un verdadero tesoro para los aficionados al humor y a la figura de Francisco Ibañez. Con más de medio siglo de historia, la colección “Olé!” ha sabido adaptarse a los cambios del mercado, manteniendo siempre la esencia del humor absurdo y la calidad narrativa que la han caracterizado. Esta saga, que continúa expandiéndose con cada nueva entrega, se ha convertido en una tradición para generaciones de lectores, consolidándose como uno de los mayores éxitos de la editorial y, crucialmente, como la colección de cómic más longeva del mercado nacional. La continua publicación de nuevas entregas, como «Ole Mortadelo 186: Nuestro Antepasado, El Mico», es una prueba tangible de la perdurabilidad de este universo de personajes y de la genialidad de Ibáñez.
La colección “Olé!” no es simplemente una recopilación de cómics; es un reflejo de la cultura y el humor español, y la aventura protagonizada por Mortadelo y Filemón se ajusta perfectamente a su espíritu. La continua innovación de Ibáñez, con sus inventos descabellados y sus situaciones disparatadas, junto con la perpetua y descontrolada acción de sus personajes, garantizan que cada nueva entrega siga siendo un espectáculo irresistible. Además, el legado de «Olé!» se extiende más allá de la simple colección, convirtiéndose en un hito en la historia del cómic español.
En «Ole Mortadelo 186: Nuestro Antepasado, El Mico», el profesor Bacterio, con su inagotable inventiva y su propensión a causar el caos, ha creado una máquina revolucionaria. Esta máquina, basada en los principios del libro «El Origen de las Especies» de Charles Darwin, es capaz de clonar a los antepasados de cualquier ser humano. Bacterio, obviamente, no se ha limitado a recrear a figuras históricas; su objetivo es, fundamentalmente, generar un ejército de sus propios ancestros para alcanzar la omnipotencia.
La prueba de su invento comienza con un objeto inanimado: el pañuelo que siempre lleva Mortadelo. Al utilizar la mucosa del pañuelo, Bacterio, para su sorpresa, extrae un antepasado mono, una versión evolutivamente descompuesta de Mortadelo, un individuo con un instinto depredador y una debilidad evidente por objetos que no son suyos. Este «ante-Mortadelo» presenta un desafío particular para los agentes, ya que su comportamiento es totalmente impredecible y su carencia de moralidad lo convierte en una amenaza aún mayor que el propio profesor.
El robo de la máquina, inevitablemente, desencadena una espectacular serie de eventos. El caos reina cuando el antepasado mono, liberado de la máquina, causa estragos en el laboratorio de Bacterio, transformando el lugar en una zona de desastre absoluto. Mortadelo y Filemón, a pesar de sus constantes errores y perpetua confusión, se ven envueltos en una cacería descontrolada por toda la ciudad. La situación se complica aún más cuando se revela que Bacterio ya ha clonado a otros antepasados de Mortadelo, creando un verdadero «ejército ancestral» con el potencial de destruir la ciudad.
La trama se desarrolla a un ritmo frenético, característico de las aventuras de Mortadelo y Filemón. La persecución del antepasado mono es solo el inicio de una catarsis que involucra a múltiples antepasados de Mortadelo, cada uno con habilidades y características únicas, y muchas veces, extremadamente peligrosas. El profesor Bacterio, con su arrogancia y su falta de conciencia de las consecuencias de sus acciones, actúa como el catalizador principal del caos, amplificando las situaciones a medida que la profecía de su clonado ejército ancestral se acerca a la realidad.
Mortadelo, en su habitual estado de despistado, se convierte en un elemento de conflito constante, causando aún más desastres con sus movimientos impredecibles. Filemón, por su parte, intenta establecer un control, aunque sus acciones son siempre desarticuladas y contribuyen al caos general. El humor, que es el motor principal de la historia, se materializa en las situaciones absurdas en las que se ven envueltos los personajes, en sus malentendidos y en sus intentos fallidos de resolver la crisis.
La historia culmina en un enfrentamiento final en el laboratorio de Bacterio, donde los diferentes antepasados de Mortadelo, liderados por el ante-Mortadelo, se enfrentan a los agentes. El resultado de la batalla es un veritable desastre, con destrucción y caos por doquier. En el último momento, con la ayuda de una casualidad y la incapacidad de Bacterio para controlar su propia invención, Mortadelo y Filemón logran detener a los antepasados y recuperar la máquina, evitando que la ciudad se vea destruida.
Opinión Crítica de Ole Mortadelo 186: Nuestro Antepasado, El Mico
“Ole Mortadelo 186: Nuestro Antepasado, El Mico” es una entrega que, como tantas otras en la colección “Olé!”, cumple con las expectativas de los fans de Mortadelo y Filemón. La trama es lo suficientemente absurda y desafiante como para mantener al lector enganchado, y el ritmo narrativo es apropiado para el estilo característico de Ibáñez: caótico, exagerado y totalmente impredecible. El autor ha mantenido su habilidad para crear situaciones ridículas y caricaturescas que son la base del humor de la serie.
Sin embargo, la complejidad de la trama, que involucra la recreación de múltiples antepasados de Mortadelo, podría resultar confusa para nuevos lectores. La historia requiere un conocimiento previo de los personajes y de las varias iteraciones que han tenido a lo largo de los años. A pesar de ello, la historia se acoge con facilidad por los lectores experimentados, quienes valoran la profundidad y la complejidad que aporta a la narrativa.
«Ole Mortadelo 186: Nuestro Antepasado, El Mico» es una excelente adición a la colección «Olé!». Es un ejemplo clásico de lo que hace que esta serie sea tan querida: una mezcla perfecta de humor, absurdo y acción, con personajes icónicos que nunca dejan de hacer gracia. Es una recomendación imprescindible para cualquier fan de Mortadelo y Filemón, y para aquellos que deseen descubrir la joya de la corona del humor español. Se califica con un excelente 10/10.
