La obra de Jesús Lainz se centra en el período comprendido entre el reinado de Felipe V (1700-1746) y el de Felipe V II (1759-1788). En este periodo, la incorporación de Cataluña a la Monarquía Hispánica, tras la Guerra de Sucesión, transformó la relación entre ambos territorios. Ya no se trataba de un simple reino con derechos especiales, sino de un foco de negociación constante. Lainz desentraña cómo, desde el inicio, la
por parte de la burguesía catalana, buscando mantener sus privilegios y evitar la centralización del poder. Lainz no juzga ni condena a ninguno de los actores, sino que analiza con profundidad las dinámicas de poder que dominaron la relación entre Cataluña y España. El autor argumenta que esta dinámica ha contribuido a la perpetua desconfianza y a la crisis identitaria que caracterizan a Cataluña en la actualidad.
El libro destaca el papel fundamental de la cartelería catalana como táctica política. A través de estas cartas de petición, la burguesía catalana lograba llegar a oídos de la monarquía, presentando sus demandas de forma elegante y argumentada. Lainz demuestra que la cartelería no era simplemente una forma de expresar opiniones, sino una táctica política estratégica que permitía a la burguesía catalana presionar sobre la monarquía y defender sus intereses. La obra hace hincapié en que, en la mayor parte de los casos, la monarquía, carente de unificada política de frente a Cataluña, cedía ante estas presiones, en una acción más detallada de «negocio» que de intención concreta.
El libro también analiza el papel de la Nobleza, que, aunque inicialmente se opuso a la centralización, eventualmente también se convirtió en un actor clave en la relación con la monarquía. Lainz argumenta que la nobleza, como la burguesía, buscaba mantener su poder y su influencia, pero que también se vio afectada por las presiones económicas y políticas que caracterizaron la época. El autor considera que la nobleza catalana se movía, en realidad, hacia «negocio», en contraposición a una lucha por ideales o territorios.
El libro también explora las consecuencias de la guerra y los desastres naturales que afectaron a Cataluña en el siglo XVIII. Lainz argumenta que la recuperación de Cataluña tras estas adversidades fue utilizada por la burguesía catalana para reforzar sus demandas de autonomía y para exigir una atención especial por parte de la monarquía. Esta táctica de «victimización» permitió a la burguesía catalana lograr que sus demandas fueran tomadas en cuenta y que sus intereses fueran representados de forma efectiva en la vida política de España. El autor describe esta estrategia como un acto de «negocio» que, aunque despiesta, fue profundamente efectiva.
Opinión Crítica de Negocio Y Traicion. La Burguesia Catalana De Felipe V Y Felipe V
La obra de Jesús Lainz es una contribución clave para la comprensión de la historia catalana en el siglo XVIII. El autor no se limita a narrar los hechos históricos, sino que los analiza con un enfoque crítico y profundo, desvelando las dinámicas de poder y las estrategias políticas que marcaron la relación entre Cataluña y España. Lainz se muestra imparcial, evitando juicios de valor y presentando una visión objetiva de los hechos.
El libro es una obra innovadora porque pone de manifiesto el «narcisismo», «egocentrismo» y «oportunismo» que, según Lainz, han dominado en la historia política del catalanismo. El autor nos advierte contra la tendencia a idealizar el pasado y a culpar a otros de nuestros problemas. Lainz nos invita a reflexionar sobre nuestras propias acciones y sobre la forma en que hemos construido nuestra identidad catalana. «Negocio y traición» no es simplemente un libro de historia, sino una obra de reflexión social y política.
La obra de Lainz es una obra de un gran valor porque nos ayuda a comprender las raíces históricas de nuestros problemas actuales. El autor destaca que la crisis catalana no es un fenómeno nuevo, sino que tiene sus orígenes en la negociación estratégica de la burguesía catalana en el siglo XVIII. Por ello, Lainz argumenta que para resolver nuestros problemas actuales, debemos abordarlos desde un enfoque a largo plazo, que tenga en cuenta las tradiciones y los acuerdos históricos que han marcado nuestra relación con España. La obra de Lainz es una profunda reflexión sobre la naturaleza del poder, sobre la relación entre identidad y realidad, y sobre la necesidad de un debate abierto y honesto sobre el futuro de Cataluña. La recomendación sería que, leído, se leiera con espíritu crítico.

