El libro se centra en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial y en la decisión, no del todo sorprendente, de ciertos miembros de la Wehrmacht y de la SS, que habían participado en crímenes de guerra, de buscar refugio en la Costa del Sol, una región que, en ese momento, se encontraba bajo la tutela del General Franco. La situación era particularmente favorable para ellos, gracias a la política de impunidad que caracterizó al régimen franquista, que, en muchos casos, ofrecía protección y apoyo a figuras consideradas “útiles” para sus propios intereses. La obra detalla cómo, a través del apoyo explícito y directo de autoridades franquistas y hombres destacados de Falange, estos nazis lograron escapar de los tribunales de justicia Aliados, creando una red de complicidades que permitió a estos criminales seguir viviendo, y a menudo disfrutando de un estilo de vida lujoso, mientras la justicia internacional no podía alcanzarles.
La investigación de Portero revela nombres de figuras emblemáticas de la resistencia nazi, que encontraron en la Costa del Sol un puerto seguro. El doctor Aribert Heim, conocido como «Dr. Muerte» por su papel en la tortura y ejecución de prisioneros políticos en la prisión de Dachau, fue uno de los más destacados. Otto Remer, el general de las SS que, según algunos testimonios, jugó un papel crucial en la evacuación de Hitler de Berlín, también encontró refugio en la región. Alfred Giese Hausmann, jefe en Málaga del espionaje militar alemán (la Abwehr), Leon Degrelle, el general belga sentenciado a muerte en su país, Joachim Sievers, miembro de las SS y considerado por los Aliados como peligroso líder de la Gestapo en la Costa, Arthur Dietrich, Otto Skorzeny, Hans Hoffmann… y un largo etcétera de nombres que dan vida a una fascinante y, a menudo, desconcertante historia. La descripción de estos personajes, así como de sus actividades en la Costa del Sol, pintan un retrato de una región convertida en un refugio para aquellos que huían de la justicia y que, en muchos casos, negaban abiertamente su participación en crímenes de guerra.
El libro no se limita a presentar una lista de nombres; Portero establece una red de complicidades que involucra a diversos actores dentro del régimen franquista. La obra revela que, más allá del simple ofrecimiento de asilo, se establecieron acuerdos concretos para proteger a estos nazis, facilitando su movimiento, proporcionando recursos y, en algunos casos, incluso involucrándose directamente en la obstrucción de las investigaciones Aliadas. La implicación de elementos de Falange, que se presentaba como un partido de ideología fascista, es particularmente reveladora, mostrando cómo la política ideológica se subordinaba a los intereses de la seguridad nacional, al menos según la percepción del régimen franquista.
Además de las figuras más conocidas, Portero ofrece un análisis detallado de la infraestructura de apoyo que facilitó la permanencia de estos exnazis. Se describe cómo, a través de la corrupción y el soborno, se obtuvo información sobre las investigaciones Aliadas, se obstruyeron las órdenes de arresto y se protegieron las rutas de fuga. La obra no solo detalla las acciones individuales de estos personajes, sino que también examina las consecuencias de sus acciones en términos de impunidad y la distorsión de la memoria histórica. La Costa del Sol, en ese momento, se convirtió en un símbolo de esta complicidad, un lugar donde los crímenes de guerra fueron disimulados y la verdad fue enterrada bajo un manto de silencio.
Opinión Crítica de Nazis En La Costa Del Sol: Una Investigación Necesaria, pero con Reservas
“Nazis En La Costa Del Sol” es, sin duda, una investigación necesaria y valiosa. Portero ha realizado un trabajo exhaustivo, reuniendo información de diversas fuentes y presentando un relato detallado y, en muchos casos, impactante de un episodio poco conocido de la historia española. La obra contribuye a desmitificar la imagen del régimen franquista, revelando la existencia de una complicidad activa y duradera con las potencias del Eje. La investigación pone de manifiesto la importancia de abordar la memoria histórica de manera crítica y sin concesiones, evitando tanto la glorificación de dictaduras como la negación de crímenes de guerra. La obra es un recordatorio de que la historia no siempre es lo que nos cuentan los vencedores y que, a menudo, la verdad se encuentra enterrada bajo capas de silencio y olvido.
Sin embargo, es importante abordar la obra con ciertas reservas. El tono a veces puede resultar un poco tendencioso, y es necesario tener en cuenta que la investigación se basa en fuentes que, en algunos casos, pueden estar sujetas a sesgos. Además, el libro se centra principalmente en la figura de Portero y no ofrece una contextualización más amplia de los factores políticos y sociales que contribuyeron a la situación. Aunque la investigación es rigurosa en cuanto a la recopilación de datos, la interpretación de estos datos puede estar influenciada por una perspectiva crítica implícita. Por lo tanto, se recomienda leer el libro en conjunto con otras obras sobre el régimen franquista y la Segunda Guerra Mundial, para obtener una visión más completa y equilibrada de la historia. A pesar de estas limitaciones, «Nazis En La Costa Del Sol» es una obra fundamental para comprender una página oscura de la historia de España y para reflexionar sobre la importancia de la memoria histórica y la lucha contra la impunidad.


