La biografía se centra principalmente en la vida de Bartolome Blanco, un animador del Oratorio Salesiano de Pozoblanco, un pueblo de la provincia de Córdoba. Nacido en 1905, Bartolome se sintió atraído por la fe desde temprana edad, influenciado por el ambiente religioso de su hogar y, sobre todo, por la figura del
marcó un punto de inflexión en su vida, exponiéndolo a los peligros y las tensiones políticas de la época. A pesar de su firme postura religiosa y su convicción en la justicia, Bartolome nunca se involucró directamente en la lucha armada, pero su rechazo a la ideología fascista y su compromiso con la defensa de los derechos humanos lo convirtieron en un objetivo para las fuerzas del régimen. Su
que sustentaban la acusación contra Bartolome, así como la atmósfera de
, alertando sobre los peligros de la intolerancia, la manipulación y la falta de respeto a la dignidad humana.
Sin embargo, la obra podría beneficiarse de una mayor profundización en algunos aspectos. Aunque Nuñez Moreno ha hecho un esfuerzo considerable para reconstruir el contexto histórico y social de la época, algunos detalles podrían haberse aclarado. Además, la obra podría haber explorado más a fondo la relación entre Bartolome Blanco y otros personajes relevantes de la época, como el Hermano Pedro y los jóvenes del oratorio. A pesar de estas pequeñas críticas, «Morir Al Alba» es una obra que merece ser leída y que puede servir como inspiración para los jóvenes de nuestro tiempo. La obra es un llamado a la esperanza y a la perseverancia, un recordatorio de que la lucha por la justicia y la verdad siempre vale la pena, incluso cuando el precio es la vida. Recomendable a todo aquel que busque una lectura profunda y reflexiva sobre la historia de España y sobre los valores fundamentales de la fe y de la humanidad.

